Londres (AFP, ANSA, Reuters, EFE) - La casa real británica, sacudida por una nueva serie de escándalos, denunció ante Scotland Yard un complot destinado a apoderarse de una mecha de pelo del príncipe Harry, tercero en la línea sucesoria, para conseguir una muestra de su ADN, reveló ayer la prensa británica.
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El secretario privado del príncipe de Gales recibió la semana pasada una carta de un antiguo abogado de la policía que revelaba los detalles de ese plan y contactó de inmediato a Scotland Yard, dijo ayer el «Sunday Times».
El objetivo del complot sería vender la mecha de pelo del príncipe, de 18 años, a un diario sensacionalista para poder confirmar o desmentir la tesis según la cual Harry no sería hijo del príncipe Carlos, sino de la princesa Diana y de su amante James Hewitt, con el que mantuvo una relación de cinco años. Según la prensa, el plan consistiría en organizar una reunión entre Harry y una joven sensual que -al igual que Sansón y Dalila- se encargaría de cortarle una mecha al hijo menor de Diana.
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Ni la policía ni el personal del príncipe Carlos hicieron comentarios sobre el asunto. Los científicos pueden llevar a cabo una prueba sobre ADN en un minuto gracias a una muestra de pelo, piel o saliva, estableciendo una relación de sangre entre dos individuos.
Diana, que murió en un accidente de tránsito en 1997 en París, y Carlos se divorciaron después de que se hicieran públicas las relaciones adúlteras de ambos cónyuges.
En setiembre, Hewitt denegó categóricamente en una entrevista concedida a un periódico que fuera el padre biológico de Harry, en un intento de acabar con ciertos rumores maliciosos.
En tanto, en otro potencial trago amargo para la reina Isabel II, el abogado de Hewitt informó que éste podría vender o subastar las cartas de amor que le escribió la fallecida Diana.
El diario sensacionalista «News of the World» aseguró ayer que Hewitt está dispuesto a vender esa correspondencia íntima -son, en total, 64 cartas- por unos quince millones de dólares.
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