Berlín (DPA) - Los maquinistas alemanes integrados en el sindicato GDL lograron paralizar ayer la mayoría de los trenes de todo el país y amenazaron con iniciar un paro por tiempo indefinido a partir de la semana que viene para presionar a la patronal, la empresa estatal de ferrocarriles Deutsche Bahn, a que acepte sus exigencias.
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Si GDL no recibe ninguna propuesta mejorada por parte de Deutsche Bahn, el martes podría iniciarse en todo el país una huelga indefinida de trenes de mercancías y de pasajeros, advirtió ayer en Berlín el sindicato, que se encuentra envuelto en un conflicto salarial con la patronal desde el verano boreal.
«Creo que lo que está intentando GDL es ponernos contra la pared para obligarnos a una capitulación incondicional, pero no lo conseguirá», subrayó hoy Karl-Friedrich Rausch, un alto responsable de Deutsche Bahn.
Mientras tanto, la huelga de trenes suburbanos y de corta y larga distancia que comenzó ayer a las 2.00 hora local, bloqueando el tráfico de mercancías y de pasajeros en todo el país, sobre todo en la parte oriental, donde la mayoría de los conductores de trenes está adscrita al sindicato GDL.
La empresa estatal reconoció que la situación es «cada vez más crítica». No en vano, según datos de Deutsche Bahn, en el Este sólo circuló 15% de los trenes regionales, mientras que en Baviera, en el sur del país, lo hicieron la mitad de los ferrocarriles y en los estados federados de Hesse y Renania del Norte Westfalia, en el oeste, el porcentaje ascendió a 70%.
GDL, que agrupa a la mayoría de los 20.000 maquinistas empleados en Deutsche Bahn, extenderá los paros hasta la madrugada del sábado, un total de 62 horas. Se trata de la mayor huelga en la historia de Deutsche Bahn, que comenzó el miércoles por la mañana.
GDL lucha por lograr un convenio colectivo independiente, exclusivo para los maquinistas, exigencia que rechazan tanto la patronal de Deutsche Bahn como los dos sindicatos mayoritarios del sector, Transet y GDBA. Además, los dirigentes de GDL exigen un aumento salarial de hasta 31% para los empleados con sueldos más bajos y una reducción de una hora en la semana laboral, hasta las 40 horas. La ejecutiva de la empresa ofreció hasta ahora una mejora salarial generalizada de 4,5%, lo mismo que les concedió a los otros dos sindicatos.
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