2 de noviembre 2006 - 00:00

Finalmente la silla de la ONU será para Panamá

Nueva York (EFE, AFP, Reuters, ANSA) -Guatemala y Venezuela acordaron anoche retirar sus candidaturas para ocupar una banca rotativa en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y proponer a Panamá para representar a América latina en ese cuerpo, informó el embajador de Ecuador en la ONU, Diego Cordovez.

«Los dos cancilleres han acordado dos cosas. Los dos van a retirar sus candidaturas al Consejo de Seguridad y, en segundo lugar, Panamá será el país que los tres presentaremos al Grupo» latinoamericano para ocupar la banca, dijo Cordovez, quien actuó de mediador entre ambas naciones.

El canciller guatemalteco, Gert Rosenthal, y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, estaban junto a Cordovez en el momento de efectuarse el anuncio en la misión de Ecuador ante la ONU.

Caracas -apoyada por el Mercosur- y el país centroamericano pugnaban por el escaño no permanente, por un plazo de dos años, que dejará libre la Argentina a fin de año.

  • Negociación

  • Pero tras efectuarse 47 rondas de votación en cinco jornadas diferentes en las que ninguno de los países logró el apoyo necesario de dos tercios de los 192 Estados miembros de la Asamblea General de la ONU, ambos países solicitaron suspender las votaciones para negociar una salida al estancamiento.

    El desenlace implica una fuerte derrota política para Hugo Chávez, quien gastó más de 1.000 millones de dólares alrededor del mundo en «acuerdos de cooperación» a fin de ganar voluntades.

    Su cruzada era un abierto desafío a EE.UU., que apoyó a Guatemala, pero no sólo no logró el objetivo sino que perdió todas las votaciones -menos una, que fue empate- ante Guatemala.

    Para Chávez, acceder a esa banca implicaba la posibilidad de desarrollar durante dos años su retórica antinorteamericana en el foro privilegiado de la diplomacia internacional.

    Ayer debía realizarse una nueva ronda de votaciones, que ya hastiaban a las delegaciones internacionales, que veían cómo la Asamblea General empantanaba sus actividades debido a una porfía ajena. Sin embargo, Guatemala y Venezuela habían pedido antes del inicio de la sesión la suspensión de las votaciones hasta el 7 de noviembre a fin de conseguir un candidato de consenso.

    «Es una decisión difícil para los dos países, pero estamos en la dirección correcta», dijo entonces el guatemalteco Rosenthal.

    «Los dos (países) tenemos problemas domésticos de distinta índole», explicó. «En mi caso, no sólo tenemos que decidir el nombre del país de consenso, sino que mi gobierno debe tomar la decisión de bajarse, que todavía no ha tomado oficialmente», agregó. «Lo ideal es que ambos nos bajemos», admitió, «pero son decisiones difíciles para ambos».

  • Optimismo

    Su par venezolano dijo que se sentían «optimistas de avanzar hacia una fórmula digna», prometiendo que «Venezuela va a poner todo de su parte para que así sea».

    Finalmente, la mediación de Ecuador permitió un desenlace rápido de la disputa.
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