Francia prohibió las llamadas de telemarketing no solicitadas, tras la aplicación a partir de hoy de una nueva ley destinada a proteger a los consumidores de las tácticas de venta intrusivas. La medida, respaldada por el gobierno de Emmanuel Macron, tiene entre sus fines salvaguardar a las personas de prácticas comerciales fraudulentas.
Anteriormente en Francia, las personas que querían evitar las llamadas de marketing tenían que registrar su número en un servicio gubernamental, pero las asociaciones de consumidores afirmaron que algunos centros de llamadas ignoraban la lista.
Ahora, “las empresas tienen prohibido contactar a los consumidores sin su consentimiento previo. Ese consentimiento puede retirarse en cualquier momento”, declaró la jefa de gabinete de la Dirección General de Competencia, Asuntos del Consumidor y Prevención del Fraude Alice Vilcot.
Francia prohíbe las llamadas de telemarketing no solicitadas, con fuertes multas para los infractores
El gobierno afirmó que la ley responde a años de quejas de los consumidores, mientras las autoridades estiman que cerca de tres cuartas partes de los franceses reciben al menos una llamada de venta no solicitada cada semana.
En 2024, 11 organizaciones de consumidores emitieron un llamamiento conjunto para que se prohibiera este servicio, denunciando el "acoso implacable a los consumidores a través de innumerables llamadas de telemarketing no deseadas tanto a teléfonos fijos como a teléfonos móviles, una intrusión que se convirtió en parte habitual de su vida diaria".
Las autoridades estiman que cerca de tres cuartas partes de los franceses reciben al menos una llamada de venta no solicitada cada semana.
El Parlamento aprobó la ley el año pasado y el texto sostiene que las personas que realicen llamadas ilegales pueden ser multadas con hasta 75.000 euros (u$s87.000) por llamada, mientras las empresas pueden enfrentarse a multas de hasta 375.000 euros (u$s435.000) por llamada.
Las excepciones a la ley contra las multas al telemarketing
Existen casos en los que los consumidores pueden consentir recibir llamadas de marketing, por ejemplo, marcando la casilla correspondiente en un formulario. Así, las empresas pueden contactar a los clientes con nuevas ofertas comerciales si ya existe una relación contractual.
Las personas pueden denunciar las llamadas no solicitadas a través de un sitio web del gobierno. En ese sentido, Vilcot señaló que una empresa con sede en Irlanda fue multada por u$s6,9 millones el año pasado por infringir las anteriores normas francesas de telemarketing al llamar a personas incluidas en la lista de números a los que no se debe llamar.