Francia: se paralizó el transporte contra Sarkozy
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Policías impiden a estudiantes ocupar la estación de trenes de Nantes, poco antes del inicio
de una huelga de transportes que promete colapsar Francia. Se sumarán los gremios
de la energía, que amenazan con cortar el suministro.
Esta reforma es «absolutamente necesaria», reiteró anoche el primer ministro, François Fillon, en el noticiero de la cadena «TF1», al insistir en que se trata de un asunto de «equidad».
Y abogó porque la huelga termine cuanto antes: «Hay millones de franceses que mañana (por hoy) van a verse privados de su medio de transporte, y quizás de su trabajo», al no poder desplazarse.
Los trenes nocturnos fueron anulados al cierre de esta edición, incluidos los que unen París con Madrid y Barcelona, y se prevé para hoy y mañana que circule entre 20% y 25% de los servicios, mientras que en París funcionará 10% de los subtes, colectivos y tranvías.
El tráfico en la región de París se anunciaba para hoy con grandes problemas porque se estimaba que mucha gente utilizará automóviles particulares para trasladarse. Otros optarán por la bicicleta.
La esperanza de que esta pulseada entre los sindicatos y Sarkozy sobre la reforma de los regímenes especiales de pensiones no se convierta en un conflicto y largo surgió anoche, con la nueva propuesta planteada por el líder de la (CGT), Bernard Thibault, a la que respondió el gobierno de inmediato.
Thibault, que antes reclamaba una negociación global tripartita -gobierno, empresas y sindicatos-, propuso al ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, que se abran « ciclos de negociación», que duren al menos un mes, con representantes del Estado y los directivos en cada empresa.
«La huelga podría acortarse si el gobierno muestra que quiere abordar las cosas en un marco tripartito», indicó Thibault, cuya propuesta fue bien recibida por varios sindicatos.
Al gesto del líder de la CGT de «entrar en la negociación», Fillon respondió pidiendo al titular de Trabajo que se reúna inmediatamente con el resto de los sindicatos. El objetivo es «recoger sus propuestas y ver cómo se puede hacer para que se pare esta huelga lo antes posible e iniciar el ciclo de negociaciones en las empresas», dijo el premier.
Sarkozy, acompañado por Fillon y Bertrand, recibió a los directivos de los gremios, abogó porque se abran « rápidamente» las negociaciones en las empresas sobre las medidas a favor de los trabajadores destinadas a acompañar la reforma.
En su voluntad de reformar los regímenes especiales de pensiones, Sarkozy tiene el apoyo de la mayoría de los franceses, según los sondeos. Pero, de enquistarse el conflicto, correría el peligro de que se amplíen los descontentos -hay una huelga convocada por los empleados estatales y los estudiantes para el 20 de noviembre y otra en los tribunales el 29-, en un contexto de desaprobación de su política económica, especialmente en materia de poder adquisitivo, que es la principal preocupación de sus conciudadanos.



