Dubai (EFE) - Mientras los EE.UU. y Europa se preparan para un nuevo y gran atentado organizado por Osama bin Laden, el incremento de la actividad terrorista derivó ayer en un intento de secuestro aéreo en un vuelo que unía las ciudades de Jartum (Sudán) y la Yeda (Arabia Saudita).
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Los servicios de seguridad que viajan a bordo de los aviones de las líneas aéreas saudi-tas abortaron ayer el intento de secuestro. Alrededor de 20 minutos después de haber despegado del aeropuerto inter-nacional de Jartum, los agentes tuvieron que reducir a un pasajero saudita que, «armado con una pistola», trató de hacerse con el control del aparato.
En la operación para reducir al secuestrador participaron también miembros de la tripulación de la aeronave, que ayudaron a desarmar y detener al presunto «pirata aéreo», lograron mantener la calma entre el pasaje y aterrizar de nuevo, sin más contratiempos, en el aeropuerto de Jartum.
«Ninguno de los 185 pasajeros y 19 tripulantes resultaron heridos en el incidente», declaró el general Sayid al-Huseini, portavoz del Ministerio sudanés de Interior.
En declaraciones al canal qatarí de televisión por satélite Al Yazeera, el portavoz de la policía sudanesa, Said al-Husein Osman, agregó que el presunto secuestrador «ha sido entregado a las autoridades sudanesas, que han procedido a su interrogatorio».
Hasta el momento, no se conoce ni la identidad del agresor ni los motivos que lo empujaron a secuestrar el vuelo.
En tanto, en un hecho confuso, un coche conducido por un ciudadano saudita se estrelló el lunes a última hora contra la verja de la entrada del consulado de los EE.UU. en Yeda, al oeste de ese país.
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