El partido de Angela Merkel, la Unión Cristianodemócrata, apoyó la iniciativa de la canciller alemana para ilegalizar el partido de ultraderecha NPD, tras una serie de crímenes neonazis que conmocionó al país. Mientras, el titular de la Comisión Parlamentaria para el Control de los Servicios Secretos (PKG), Thomas Oppermann, indicó que ampliarán la investigación porque la célula podría tener más cómplices.
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El Tribunal Constitucional alemán frenó ya en 2003 un intento de ilegalizar en Partido Nacional Democrático (NPD) debido a la gran cantidad de informantes que las autoridades antiterroristas tenían en su cúpula, pero Merkel pidió ahora a su partido estudiar formas alternativas de volver a intentar el veto.
La propuesta sumó el apoyo unánime de los mil delegados que participan en el congreso nacional del partido celebrado en Leipzig. Sin embargo, el camino para una posible ilegalización promete ser largo y complejo: el propio ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, repitió sus reparos porque una ilegalización "implica un riesgo, porque durante muchos años perderíamos la visión de lo que ocurre en el motor interno del partido".
El debate sobre cómo actuar ante el NPD se reactivó después de que la policía destapara el fin de semana un trío de presuntos neonazis autodenominados Movimiento Clandestino Nacionalsocialista. Los investigadores creen que el grupo mató a nueve inmigrantes y una policía entre 2000 y 2006 en varios puntos de Alemania. Dos de los integrantes del trío aparecieron muertos el 4 de noviembre, supuestamente por suicidio. La tercera se encuentra en custodia policial.
Por su parte, Oppermann aseguró "los terroristas tuvieron más cómplices, hay pistas que así lo indican", y explicó que no podía ser más concreto al respecto, para no poner en peligro las investigaciones de las autoridades.
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