20 de mayo 2005 - 00:00

Fuerzas Armadas de Bolivia advierten contra separatismo

Miles de mineros desobedecieron ayer un acuerdo alcanzado en la víspera con el gobierno de Bolivia y volvieron a protestar ayer en La Paz, esta vez contra una división del país. El presidente, Carlos Mesa, es cada vez más cuestionado por sus ambigüedades en lo que hace a autonomías e hidrocarburos.
Miles de mineros desobedecieron ayer un acuerdo alcanzado en la víspera con el gobierno de Bolivia y volvieron a protestar ayer en La Paz, esta vez contra una "división" del país. El presidente, Carlos Mesa, es cada vez más cuestionado por sus ambigüedades en lo que hace a autonomías e hidrocarburos.
La Paz (AFP, ANSA, EFE, Reuters) - Poco después de que el Congreso debiera interrumpir, en medio de un escándalo e intentos de copamiento, su debate sobre la convocatoria a un referendo sobre autonomías regionales, las fuerzas armadas de Bolivia anticiparon ayer su decisión de «controlar actitudes desintegradoras» del país.

«Vamos a observar, porque las actitudes desintegradoras que podrían presentarse no están precisamente en el Congreso; de hecho, podían surgir en las regiones», advirtió tajante el comandante en jefe de las FF.AA., almirante Luis Aranda.

La advertencia se registró luego de que una organización civil y empresarial de la próspera región oriental de Santa Cruz (zona petrolera y agroindustrial), que postula en el Congreso una ley para la convocatoria a un referendo sobre autonomías regionales (por realizarse el 12 de agosto, junto con la elección de gobernadores), proclamara su decisión de «autoconvocar» la consulta en su territorio, al margen de las instituciones nacionales concernidas en el asunto.

«Cualquier manifestación que pueda surgir en las regiones no va a surgir de demostraciones de hecho. Eso nos preocupa y eso sí lo vamos a controlar», enfatizó Aranda.

«No quisiéramos ser alarmistas ni hablar de cosas que no están dadas. Siempre estamos observado y estamos cerca, haciendo un seguimiento estricto de lo que va aconteciendo», insistió.

Santa Cruz reclama encendidamente desde enero su autonomía del poder centralista y unitario de La Paz.
Un multitudinario cabildo popular posesionó a principios de año un consejo preautonómico, conformado por 150 legisladores, consejeros, concejales, empresarios y personalidades de la región, la más poblada y rica del país.

• Debate suspendido

Las declaraciones de Aranda se registraron en momentos en que el Congreso se vio obligado a suspender sus debates sobre la ley de autonomías, en medio de acaloradas discusiones entre representantes de los departamentos de La Paz y de Cochabamba, que demandan, antes de discutir autonomías, la convocatoria de una Asamblea Constituyente, y de Santa Cruz, que apuestan por su independencia política y administrativa de La Paz.

«Como institución armada, vamos a respetar lo que salga de las instituciones legítimas», enfatizó Aranda. «Pedimos que todo lo que se plantee se discuta, se haga en ese marco de concertación, de entendimiento o en el marco legítimo y legal que pueda surgir del Congreso», apuntó.

El comandante del ejército,
César López, había advertido el martes, cuando en medio de polarización social y política se promulgó la polémica nueva Ley de Hidrocarburos, sobre «la unidad del país».

No obstante, el diputado por Santa Cruz,
Gerardo Rosado, machacó ayer: «Nos vamos a autoconvocar, porque eso es necesario. Por la fuerza no nos van a correr».

El problema de las autonomías se sumó así a un debate social ya muy caldeado por la Ley de Hidrocarburos. Una manifestación contra el referendo sobre las autonomías regionales y por la nacionalización del gas en Bolivia causó intranquilidad ayer en el centro de La Paz, cuando cerca de un millar de mineros hizo detonar cartuchos de dinamita.

La ruidosa movilización paralizó durante varias horas el centro paceño, mientras la policía se abocó a reforzar la protección de la plaza Murillo, donde están los palacios de Gobierno y del Parlamento, institución amenazada de copamiento por los manifestantes en los últimos días.

El levantamiento de la sesión del Congreso se produjo en medio de un verdadero escándalo
, después de que dos líderes sindicales y diez mineros intentaron ingresar por la fuerza en el recinto.

La sesión siguió a un acalorado debate durante la madrugada de ayer, en la que dos legisladores estuvieron a punto de tomarse a golpes, otros intercambiaron insultos y la diputada indígena
Serverina Pérez agredió a su colega Willman Cardozo. Finalmente, la reunión fue suspendida por el retiro del grupo parlamentario de 30 miembros de Santa Cruz.

• Oposición

Los debates, subidos de tono, principalmente entre representantes de las provincias de La Paz y de Santa Cruz, fueron pospuestos hasta el lunes luego de que la ley de referendo sobre autonomías fuera aprobada en general. La norma deberá ser tratada ahora en particular, artículo por artículo.

La bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS), del opositor Evo Morales, se opuso tenazmente a la validación de la norma antes de la convocatoria a la Asamblea Constituyente, «donde realmente se unirá el país y las regiones podrán decidir sobre su autonomía», explicó el líder indígena.

La diputada por Santa Cruz,
Roxana Sandóval, que rechaza la convocatoria a la Asamblea Constituyente antes del referendo autonómico, la emprendió contra el MAS.

«¿Qué es la Asamblea Constituyente? Son 120 cojudos (idiotas) que van a ir a definir la carta magna de este país. El MAS ha sido el culpable de este tipo de enfrentamientos, y Santa Cruz está tomando posiciones radicales. Si se da una división de Bolivia,, es por culpa del MAS», consideró.

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