Ganó Morales y hay expectativa en América
Evo Morales se impuso ayer en Bolivia, orillando la mayoría de los votos necesaria para evitar que el Congreso deba elegir al próximo presidente. Su caudal electoral superó todo lo pronosticado, sorprendiendo en un país de voto tradicionalmente fragmentado. Un respaldo tan contundente podría radicalizar aun más sus posturas de campaña, sobre todo en lo que respecta a la nacionalización de los hidrocarburos. En ese sentido, ya prometió un aumento del precio de las exportaciones a la Argentina y a Brasil, y un papel más preponderante para el Estado en la actividad. Si no reconsidera su posición y tensa al máximo las relaciones con las petroleras extranjeras, las inversiones podrían caer incluso desde sus mínimos niveles de la actualidad, poniendo en riesgo la provisión del fluido. En ese caso, Bolivia frustraría la explotación del gas, una oportunidad dorada para salir del subdesarrollo y la pobreza. Pero para los EE.UU. el principal motivo de preocupación está dado por su promesa de liberar el cultivo de coca. Eso daría por tierra con la política de erradicación de cultivos llevada a cabo por los últimos gobiernos con el fuerte apoyo de la Casa Blanca. De hecho, como para justificar que desde Washington se lo considera como una amenaza todavía mayor que la de Hugo Chávez, ayer se lo vio, después de votar, permanentemente con una rama de coca en la mano, en un gesto interpretado como desafiante.
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Evo Morales
«Viva la coca, no a los yanquis», culminó el nuevo presidente boliviano.
El Movimiento al Socialismo (MAS) había superado al cierre de esta edición la mitad más uno de los votos y se encontraba al límite de lograr la mayoría en la Asamblea Legislativa, instancia que elige al presidente en caso de que nadie obtenga la mitad más uno de los votos. En concreto, el partido de Evo Morales conseguía 13 senadores y 65 diputados, por lo que le faltaba sólo un legislador para la mayoría en la Asamblea. Sin embargo, nadie dudaba anoche que nada se interpondrá en el camino de Evo al Palacio Quemado. Aunque el MAS sólo consiguió dos prefecturas (Oruro y Potosí) sobre nueve que se pusieron en disputa por primera vez en el país, sus candidatos lograron elecciones mejores de lo estimado. Poder Democrático Social (Podemos), el partido de «Tuto», consiguió las gobernaciones de La Paz, Beni, Pando y Chuquisaca, en tanto que otras fuerzas independientes, algunos de ellos reciclados de la política tradicional, se alzaron con Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.
«Tuto» Quiroga hizo un reconocimiento de la derrota y felicitó a Evo, lo que no es poco en una política que no frecuenta la cordialidad. « Iniciamos una nueva era, porque trae también la democracia regional. Felicito por su desempeño a don Evo Morales y a Alvaro García Linera», candidato a vicepresidente. El frente Podemos obtuvo 45 diputados y 13 senadores.
• Claridad
Por su parte, Samuel Doria Medina, el empresario centrista que obtuvo casi 9% de los votos y 10 bancas en la Cámara de Diputados bajo el lema Unidad Nacional, también fue claro: «No reconocer que hay un mandato claro sería un grave error. Quien ha fracasado es el pasado y quien ha podido captar la frustración de los bolivianos es el MAS».
Las figuras de Quiroga, Doria Medina y prefectos electos como José Lujis Paredes en La Paz y Rubén Costas en Santa Cruz aparecen como las figuras políticas de mayor incidencia en Bolivia además de la del futuro presidente y el vice.
Es sabido que en Bolivia hay dirigentes sociales que demostraron cabalmente su capacidad de movilización y de incidir por fuera de los poderes institucionales. Algunos de ellos anoche dejaron oír su advertencia.
• Mal menor
El gremialista de El Alto Roberto de la Cruz evaluó que Morales sólo es el mal menor. «En este instante, el sistema neocolonial está en coma. A este ritmo del avance de los movimientos indígenas, el sistema podría morir. El triunfo no es de los candidatos, es un voto rebelde que está cansado del sistema imperante y del continuismo del sistema. Evo Morales es el mal menor entre todos.» Por su parte, su colega alteño Edgar Patana le dio un plazo de 90 días al nuevo presidente.
Evo Morales habló de los vínculos con el Mercosur y dijo que dos presidentes latinoamericanos lo llamaron para felicitarlo, uno de ellos, Néstor Kirchner. Por la tarde, los delegados de Néstor Kirchner, el jujeño Eduardo Fellner, y de Lula da Silva, el asesor Marco Aurelio García, participaron de un asado en la residencia del embajador argentino Horacio Macedo. Del encuentro participó también Carlos Chacho Alvarez, en su rol de observador del Mercosur.
Fellner y García no ocultaron la satisfacción por la victoria anunciada del MAS.




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