19 de diciembre 2005 - 00:00

Ganó Morales y hay expectativa en América

Evo Morales se impuso ayer en Bolivia, orillando la mayoría de los votos necesaria para evitar que el Congreso deba elegir al próximo presidente. Su caudal electoral superó todo lo pronosticado, sorprendiendo en un país de voto tradicionalmente fragmentado. Un respaldo tan contundente podría radicalizar aun más sus posturas de campaña, sobre todo en lo que respecta a la nacionalización de los hidrocarburos. En ese sentido, ya prometió un aumento del precio de las exportaciones a la Argentina y a Brasil, y un papel más preponderante para el Estado en la actividad. Si no reconsidera su posición y tensa al máximo las relaciones con las petroleras extranjeras, las inversiones podrían caer incluso desde sus mínimos niveles de la actualidad, poniendo en riesgo la provisión del fluido. En ese caso, Bolivia frustraría la explotación del gas, una oportunidad dorada para salir del subdesarrollo y la pobreza. Pero para los EE.UU. el principal motivo de preocupación está dado por su promesa de liberar el cultivo de coca. Eso daría por tierra con la política de erradicación de cultivos llevada a cabo por los últimos gobiernos con el fuerte apoyo de la Casa Blanca. De hecho, como para justificar que desde Washington se lo considera como una amenaza todavía mayor que la de Hugo Chávez, ayer se lo vio, después de votar, permanentemente con una rama de coca en la mano, en un gesto interpretado como desafiante.

Evo Morales
Evo Morales
La Paz - Más de la mitad de los bolivianos que votó ayer lo hizo por Evo Morales Ayma, quien estaba a veinte puntos porcentuales de su principal rival, Jorge «Tuto» Quiroga, con la casi totalidad de las mesas escrutadas. La larga transición que vivió Bolivia derivó en una ventaja sorprendente a favor del líder cocalero del Chapare, que asumirá la presidencia el próximo 22 de enero. La convulsión que vivió Bolivia en los últimos años y la posibilidad de que ganara la presidencia un indígena, hecho inédito en Sudamérica, habían concentrado sobre la figura de Morales la atención de los medios del mundo. Pero nadie había pronosticado una victoria de esta magnitud, que demuestra un apoyo que excede los límites regionales, culturales y económicos que se presumían.

Su victoria tiene significación política no sólo para la región, sino también para los Estados Unidos, que no ocultaron su inquietud por la liberación de los cultivos de coca que Morales podría llevar adelante, y la posibilidad de que se potencie el eje anti-Casa Blanca de la mano de Hugo Chávez, quien gana un aliado en el continente. Por otra parte, durante la campaña, todos los candidatos, incluido Evo, dejaron claro que se abre una etapa de renegociación del precio del gas que Bolivia vende a sus vecinos, entre ellos, la Argentina.

Evo habló a la diez de la noche desde su local de campaña de Cochabamba. «Gracias al pueblo boliviano por esta vocación democrática.» El mandatario electo dijo que « empieza la nueva historia de Bolivia... de igualdad, justicia, equidad y paz».

• Necesidad

El presidente electo hizo hincapié en la necesidad de sumar adhesiones, al afirmar que «el movimiento indígena originario no es excluyente, es incluyente. Con nuestro gobierno se acabará la discriminación, la xenofobia, queremos vivir juntos en la unidad en la diversidad y acabar con el Estado colonial». A los empresarios les dijo que «el MAS jamás extorsionará. No se vengará de aquellos que han hecho tanto daño a este país. La guerra sucia que hicieron contra nosotros fracasó».

Tuvo mensajes para las otras organizaciones que «luchan contra el neoliberalismo y el bloqueo». «Bienvenidos los que quieran luchar», agregó.

«Viva la coca, no a los yanquis»,
culminó el nuevo presidente boliviano.

El Movimiento al Socialismo (MAS) había superado al cierre de esta edición la mitad más uno de los votos y
se encontraba al límite de lograr la mayoría en la Asamblea Legislativa, instancia que elige al presidente en caso de que nadie obtenga la mitad más uno de los votos. En concreto, el partido de Evo Morales conseguía 13 senadores y 65 diputados, por lo que le faltaba sólo un legislador para la mayoría en la Asamblea. Sin embargo, nadie dudaba anoche que nada se interpondrá en el camino de Evo al Palacio Quemado. Aunque el MAS sólo consiguió dos prefecturas (Oruro y Potosí) sobre nueve que se pusieron en disputa por primera vez en el país, sus candidatos lograron elecciones mejores de lo estimado. Poder Democrático Social (Podemos), el partido de «Tuto», consiguió las gobernaciones de La Paz, Beni, Pando y Chuquisaca, en tanto que otras fuerzas independientes, algunos de ellos reciclados de la política tradicional, se alzaron con Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.

«Tuto» Quiroga hizo un reconocimiento de la derrota y felicitó a Evo, lo que no es poco en una política que no frecuenta la cordialidad. « Iniciamos una nueva era, porque trae también la democracia regional. Felicito por su desempeño a don Evo Morales y a
Alvaro García Linera», candidato a vicepresidente. El frente Podemos obtuvo 45 diputados y 13 senadores.

• Claridad

Por su parte, Samuel Doria Medina, el empresario centrista que obtuvo casi 9% de los votos y 10 bancas en la Cámara de Diputados bajo el lema Unidad Nacional, también fue claro: «No reconocer que hay un mandato claro sería un grave error. Quien ha fracasado es el pasado y quien ha podido captar la frustración de los bolivianos es el MAS».

Las figuras de Quiroga, Doria Medina y prefectos electos como
José Lujis Paredes en La Paz y Rubén Costas en Santa Cruz aparecen como las figuras políticas de mayor incidencia en Bolivia además de la del futuro presidente y el vice.

Es sabido que en Bolivia hay dirigentes sociales que demostraron cabalmente su capacidad de movilización y de incidir por fuera de los poderes institucionales. Algunos de ellos anoche dejaron oír su advertencia
.

• Mal menor

El gremialista de El Alto Roberto de la Cruz evaluó que Morales sólo es el mal menor. «En este instante, el sistema neocolonial está en coma. A este ritmo del avance de los movimientos indígenas, el sistema podría morir. El triunfo no es de los candidatos, es un voto rebelde que está cansado del sistema imperante y del continuismo del sistema. Evo Morales es el mal menor entre todos.» Por su parte, su colega alteño Edgar Patana le dio un plazo de 90 días al nuevo presidente.

Evo Morales habló de los vínculos con el Mercosur y dijo que dos presidentes latinoamericanos lo llamaron para felicitarlo, uno de ellos,
Néstor Kirchner. Por la tarde, los delegados de Néstor Kirchner, el jujeño Eduardo Fellner, y de Lula da Silva, el asesor Marco Aurelio García, participaron de un asado en la residencia del embajador argentino Horacio Macedo. Del encuentro participó también Carlos Chacho Alvarez, en su rol de observador del Mercosur.

Fellner y García no ocultaron la satisfacción por la victoria anunciada del MAS.

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