6 de septiembre 2005 - 00:00

Gigantesco operativo de rescate en Nueva Orleans

Zahira Sims abraza a su padre, George, en las afueras de uncampo de refugiados de Fort Worth, Texas. Ambos, oriundosde Nueva Orleans, se estuvieron buscando durante una semana.
Zahira Sims abraza a su padre, George, en las afueras de un campo de refugiados de Fort Worth, Texas. Ambos, oriundos de Nueva Orleans, se estuvieron buscando durante una semana.
Nueva Orleans (AFP, ANSA, EFE, Reuters) - Los servicios de rescate iniciaron ayer una gigantesca operación casa por casa en Nueva Orleans en búsqueda de sobrevivientes y cadáveres, mientras que el presidente George W. Bush emprendía su segunda visita a la región y decía haber hecho «todo lo posible».

Los equipos de rescate continuaban sus patrullajes en las zonas afectadas para ayudar a los supervivientes y a evacuar o encontrar cadáveres. «Vimos más muertos que vivos», comentaba un socorrista tras horas de recorrer calles aún inundadas. La ciudad sigue anegada en 80%.

«Esta es la parte más dura» de las tareas de rescate, dijo Marvin Mayes, de la fuerza aérea, quien adelantó que la recorrida en busca de cuerpos y de las personas que resistieron el embate del huracán encerrados en sus casas «tomará algún tiempo», posiblemente meses.

• Navíos

Un portaaviones de la Marina estadounidense se encontraba ayer cerca de las costas del Golfo de México para intervenir en las operaciones de socorro, en las que ya participan más de 50.000 militares y guardias nacionales.

El USS Harry S. Truman se encuentra frente a Biloxi, Mississippi, una de las ciudades más afectadas por el desastre, llevando a 23 el número de naves militares que participan en las operaciones.

Decidido a revertir las críticas sobre la lentitud y los errores de las autoridades frente a la catástrofe,
Bush regresó ayer a las zonas devastadas por el huracán Katrina.

El presidente llegó a Baton Rouge, la capital administrativa del Estado de Louisiana, para realizar su segunda visita en cuatro días y verificar la organización de la operación de socorro. «Mientras haya una vida en peligro, tenemos trabajo por hacer», estimó el mandatario, acompañado por la primera dama, Laura Bush.

«Cada nivel de la administración hace todo lo posible. Y si esto no funciona, haremos que funcione», aseguró.

Cada vez más ciudades estadounidenses se movilizan para recibir a refugiados, que ya suman oficialmente 276.300 personas. En algunos Estados, como Texas, que alberga a 230.000 desplazados, la situación se hizo crítica.
Los hoteles están desbordados, los precios de la vivienda se dispararon y se comienza a organizar puentes aéreos para distribuir a los damnificados en otros estados.

La situación en Texas impulsó a Bush a declarar en emergencia a ese estado con el fin de ayudar a soportar la carga de miles de las víctimas, se informó oficialmente.Los servicios eléctricos comenzaron a normalizarse en Mississippi y Alabama, mientras miles de residentes de Nueva Orleans regresaban a sus hogares pese a que todavía hay cadáveres flotando en las calles. Muchos de los que regresan, apenas encuentran escombros.

• Autorización

El director de la Agencia para el Manejo de Emergencias (FEMA), Michael Brown, señaló que la declaración presidencial autoriza la entrega inmediata de recursos federales a ese estado.

También dispondrá de fondos para otros gobiernos locales que proporcionen servicios de emergencia para salvaguardar vidas, proteger la salud y proveer seguridad, señaló.

Respecto de las víctimas, el balance oficial provisorio de muertos es de 218, de los cuales 152 corresponden a Mississippi, el Estado más afectado, junto con Louisiana. En Nueva Orleans se contaron por el momento 71 cuerpos.

La gobernadora de Louisiana,
Kathleen Blanco, estimó que el saldo final será de «varios miles», mientras el alcalde Ray Nagin dijo a la cadena de televisión «NBC» que pensar en 10.000 víctimas fatales no es una cifra descabellada. Varias morgues móviles recorrían la inundada ciudad en busca de cadáveres, muchos de los cuales ya están en avanzado estado de descomposición. A su vez, otros dos civiles fueron muertos en choques con la policía.

En tanto, la comunidad internacional continuaba ayer su movilización para ayudar a EE.UU. Diez socorristas belgas, especializados en logística, partieron el lunes de Bruselas, y Rusia enviará tres aviones con ayuda humanitaria conteniendo generadores, agua potable, alimentos, tiendas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar