17 de junio 2003 - 00:00

Gobierno uruguayo enfrenta quinto paro general

En medio de un clima en el cual el humor social lo marca la impresionante recesión, la alta desocupación y la caída del salario, el Gobierno uruguayo enfrenta hoy un paro general nacional convocado por la central de trabajadores, el quinto desde que asumió como presidente Jorge Batlle.

El paro general convocado por la central obrera PIT-CUT es en rechazo a las políticas económicas y sociales del gobierno y para las 20 horas se convocó a un apagón y cacerolazo de 15 minutos.

La medida de fuerza, que había sido anunciada el 1 de mayo durante el acto del Día de los Trabajadores, se ratificó luego de algunas contramarchas "porque no hubo una respuesta del gobierno" a la propuesta de "crear un ámbito de negociación colectiva", y de dar cabida a los trabajadores en el análisis de las políticas de empleo, afirmaron desde la PIT-CUT.

Uruguay alcanzó dos récords en el último tiempo: el mayor índice de desempleo y de caída del salario real de la historia nacional, razón por la cual todos los analistas coinciden en calificar a la crisis como la peor de la historia.

Si bien desde el gobierno se condenó la convocatoria al paro, el ministro interino de Trabajo, Mario Arizti, reconoció que el país enfrenta "una situación frágil".

Arizti afirmó que se vive "una situación dramática, más en medio de este invierno crudo que estamos enfrentando".

Por su parte, el dirigente de la central obrera, Juan Castillo, explicó que el paro "se enmarca en la estrategia del movimiento sindical de confrontar con la política económica que viene aplicando el gobierno desde que asumió".

Castillo, quien reafirmó que la medida es contra la política económica del gobierno, explicó que "en los últimos meses ha sido una constante el alza en la desocupación, la caída del salario real y el poder adquisitivo de los uruguayos y la falta de respeto a los derechos laborales".

Pese a las diferencias entre gobierno y trabajadores, Castillo aclaró que "no tenemos contradicción con los datos oficiales" que indican que de una masa activa cercana a 1,4 millones de trabajadores, 233 mil se encuentran desocupados.

Para la central obrera, la forma de medir el desempleo "no cuenta con casi 50.000 trabajadores que ya no buscan trabajo, porque hace más de dos o tres años que carecen de él".

Los servicios de transporte comenzaron a paralizar sus actividades ayer al caer la tarde, aunque los empresarios prevén que en esta jornada funcionen unidades de emergencia, básicamente de la empresa Cutcsa, las que estarán conducidas por propietarios e inspectores.

La detención de actividades afecta principalmente a la banca, la construcción y las empresas del Estado, en tanto el comercio abrió parcialmente sus puertas.

Los servicios oficiales de salud prestan asistencia de urgencias y en las instituciones educativas, fundamentalmente en las de la órbita estatal, no se dictan clases.

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