El 21 de enero de 1968, en medio de la Guerra Fría, un avión estadounidense B-52 Stratofortress, cargado con cuatro bombas termonucleares, se estrelló contra el hielo de la bahía North Star, a pocos kilómetros de la base Thule, en Groenlandia.
H1 - El día que un avión B-52 con cuatro bombas nucleares se estrelló en Groenlandia
El accidente de Thule ocurrió durante un operativo de vigilancia nuclear de Estados Unidos para garantizar su capacidad de respuesta ante un ataque soviético.
-
Trump consideró que fue "estúpido" devolver Groenlandia e insistió en que EEUU debe controlarla
-
Donald Trump se coló en el debate del Parlamento Europeo por el acuerdo Mercosur- UE: "Váyase al diablo"
El incidente obligó a Dinamarca y Estados Unidos a realizar una operación de limpieza que duró más de ocho meses.
Aunque las armas no detonaron, el impacto provocó la dispersión de materiales radiactivos sobre una extensa zona del Ártico y obligó a Estados Unidos y Dinamarca a ejecutar una operación de limpieza que duró más de ocho meses. A continuación, conocé los detalles.
El accidente de la base aérea de Thule en Groenlandia
La base aérea de Thule, construida en 1951 con autorización de Dinamarca, ocupaba una posición estratégica en el Ártico. Desde ahí, Estados Unidos podía detectar y responder a posibles ataques procedentes de la Unión Soviética, a través del Polo Norte.
Y, por ese motivo, nació la Operación Chrome Dome (Cúpula de Cromo), un programa secreto que mantenía aviones B-52 con armas nucleares patrullando de forma permanente.
En la madrugada del 21 de enero de 1968, un B-52G despegó de la base de Plattsburgh, en Nueva York, con la misión de sobrevolar la región cercana a la base durante varias horas. A bordo viajaban siete tripulantes y cuatro bombas de hidrógeno B28FI, cuya potencia total era 300 veces mayor que la de "Little Boy", con la que los estadounidenses destruyeron Hiroshima en agosto de 1945.
El traslado transcurría con normalidad hasta que una falla en el sistema de calefacción de la cabina provocó un aumento extremo de temperatura, lo que terminó incendiando materiales aislantes bajo los asientos.
Cuando el fuego se propagó sin control, el comandante emitió una señal de emergencia Mayday y, poco después, activó el código Broken Arrow, utilizado por la Fuerza Aérea para incidentes que involucran armas nucleares.
A unos 140 kilómetros de la base de Thule, quedó claro que un aterrizaje de emergencia no sería posible, por lo que el piloto dio la orden de abandonar la aeronave. Seis tripulantes lograron hacerlo y sobrevivieron con heridas leves.
Sin embargo, Leonard Svitenko, que no contaba con asiento eyectable, intentó escapar por una escotilla inferior, pero sufrió un traumatismo mortal.
Minutos después, el avión impactó contra el hielo de la bahía North Star, generando explosiones, incendios de combustible y una extensa zona de destrucción.
Qué pasó con las bombas nucleares en Groenlandia
A pesar de que las cuatro bombas estaban diseñadas con sistemas de seguridad que impidieron la reacción nuclear completa, cada una contenía explosivos que sí detonaron al impactar, destruyendo la estructura de las armas y dispersando materiales altamente radiactivos como plutonio, uranio, americio y tritio sobre el hielo y el mar.
La magnitud del riesgo obligó a una respuesta inmediata, por lo que Estados Unidos y Dinamarca lanzaron una operación conjunta de recuperación y limpieza conocida oficialmente como Hielo Crestado, aunque entre los trabajadores ganó el apodo de “Dr. Freezelove”.
Más de 2.500 personas participaron en tareas realizadas bajo condiciones extremas por más de ocho meses: temperaturas menores a los −30 °C, fuertes vientos y oscuridad casi todo el día. El objetivo era retirar la nieve, el hielo y los restos contaminados antes del deshielo primaveral, que podría llevar la radiación al océano Ártico.
Además, se realizaron búsquedas submarinas para localizar los restos de las bombas. Las autoridades lograron recuperar componentes de tres de ellas, incluidas capas de uranio prácticamente intactas. Sin embargo, la cuarta nunca fue encontrada y los expertos afirman que está en el fondo del mar.
Un día después del incidente, Estados Unidos canceló la Operación Chrome Dome.
Décadas más tarde, distintas investigaciones médicas revelaron una incidencia de cáncer significativamente mayor entre quienes participaron en el proceso de limpieza; lo que obligó al gobierno danés a darles compensaciones económicas a los afectados.
- Temas
- Groenlandia
- accidente






Dejá tu comentario