Hillary Clinton lanzó su campaña a la presidencia de EEUU
-
Estalla la polémica en Alemania por una medida que exige autorización militar a hombres para viajar al exterior
-
La OIEA advierte el peligro de los ataques israelo-estadounidenses contra una central nuclear de Irán
Hillary Clinton en la isla Roosvelt frente a miles de simpatizantes.
"Estaré al servicio de cada estadounidense", dijo, y mencionó expresamente a obreros, enfermeras, camioneros, agricultores, militares retirados...
Tras destacar el elevado número de candidatos a las primarias republicanas, afirmó que "todos ellos entonan el mismo refrán", al prometer "una baja de los impuestos a los más ricos y menos regulaciones a las empresas, sin tener en cuenta que ello agravaría las desigualdades".
También reiteró su compromiso con la defensa de los derechos de los homosexuales, la regularización masiva de los inmigrantes indocumentados y la realización de una reforma del sistema de financiamiento de los partidos.
Sin embargo, lo esencial de su discurso lo dedicó a mujeres y niños, al denunciar la brecha en las remuneraciones entre hombres y mujeres y defender la generalización de la enseñanza preescolar.
A pesar de que recordó su pasado reciente como secretaria de Estado, entre 2009 y 2013, Clinton no hizo hincapié en temas de política exterior, percibidos por su campaña como secundarios en esta elección, una discreción destacada sarcásticamente por los republicanos.
"Un mandato de Clinton sería como un tercer mandato de Barack Obama", reaccionó el republicano Scott Walker, candidato no declarado a las primarias de su partido.
Clinton encabeza cómodamente la carrera de las primarias demócratas, que comenzarán a principios de 2016. Ninguno de sus rivales es tan conocido como ella.
Pero su problema de imagen persiste: los estadounidenses que estiman que "no es honesta ni confiable" pasaron de 49 a 57% entre marzo y junio, según un sondeo de CNN.
Su imagen es mejor entre los más jóvenes, que no conocen los antecedentes de los Clinton en los años 1990, como Dylan Hayes, de 19 años, y su amiga Cristina Greenfield, de 18, que llegaron el sábado temprano a "la isla Clinton". Votarán por primera vez en noviembre de 2016.
El objetivo es reducir la brecha entre la imagen pública de la candidata y la que sus amigos dicen tener de ella: una persona cálida y divertida.
Hillary Clinton expresa desde hace años su admiración por su madre, Dorothy, abandonada por su padres que la dejaron a cargo de su abuela, quien la maltrataba y que a los 14 años terminó trabajando como empleada durante la Gran Depresión. Murió en 2011.
"Lamento que ella no haya conocido (...) un país en los que un padre pueda decir a su hija: 'sí, puedes convertirte en lo que quieras, incluso en presidenta de Estados Unidos'", clamó en su discurso.
La elección de la isla Franklin Roosevelt, presidente demócrata durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial y padre del New Deal, es muy significativa. Hillary Clinton también admira a la esposa del expresidente, Eleanor.
Además de Roosevelt, la exsenadora citó en su discurso a dos presidentes: a su marido Bill, presente en la parte baja del podio junto a su hija Chelsea, y a Barack Obama.




Dejá tu comentario