24 de septiembre 2009 - 23:21

Honduras: Zelaya y el gobierno de Micheletti iniciaron el diálogo, pero todavía están lejos de una solución

Manuel Zelaya.
Manuel Zelaya.
Un enviado del Gobierno de facto de Honduras se reunió con el derrocado presidente Manuel Zelaya en la embajada de Brasil, donde se refugia el mandatario para evitar un arresto, aunque por el momento no hay ninguna señal de vaya a ser restituido.

Esta es la primera señal de diálogo en la crisis que sacude con protestas al país, pero el Gobierno de facto se mantiene en su negativa rotunda a devolver el poder a Zelaya y éste rechaza una propuesta de un interinato hasta que se transfiera en enero el mando al ganador de las elecciones de noviembre.

Seguidores y detractores de Zelaya salieron el jueves a las calles de Tegucigalpa, unos para pedir su vuelta al poder y otros para reclamar que salga del país, mientras la embajada de Brasil continuaba sitiada y aislada por militares.

Zelaya regresó a Tegucigalpa el lunes, después de meses de exilio forzado, burlando las defensas y desafiando una orden de arresto del Gobierno de facto, para pedir refugio en la sede diplomática de Brasil mientras intenta volver al poder.

Aunque el Gobierno interino dijo que no irrumpiría en la embajada, reclamó a Brasil que entregue al depuesto líder para que enfrente a la justicia. Ambas partes han sido intransigentes en su postura mientras las protestas ya dejan un muerto, decenas de heridos y varios detenidos.

Sin embargo, Zelaya dijo el jueves que comenzó una etapa de diálogo con diversos sectores y que el presidente de facto, Roberto Micheletti, envió un representante para hacerle una propuesta a fin de superar la crisis.

"Ayer a las diez de la noche vino un personaje de ellos en una sesión privada a hablar conmigo y manifestar (...) una propuesta que significa dar otro golpe de Estado, o sea, quitar el golpista que está ahora y sentar a otro tercer golpista para que accediera a la presidencia", dijo el jueves Zelaya a una radio de Paraguay.

"Ante mi negativa no he vuelto a tener noticias", agregó.

El Gobierno de facto determinó levantar desde el jueves a la mañana el toque de queda que llevaba dos días, pero lo reimplantó para la noche desde las 19 hora local hasta las 5 de la mañana.

El Gobierno interino, que ha sido aislado por la comunidad internacional y los organismos multilaterales, apuesta a llevar a cabo elecciones presidenciales a fines de noviembre -que estaban convocadas antes de que ocurriera el golpe- para que el país vuelva a ser aceptado por los gobiernos del mundo.

Pero la mayoría de naciones ha dicho que no reconocerá a los ganadores de una contienda electoral organizada por un Gobierno de facto.

Los principales candidatos presidenciales de Honduras también iniciaron gestiones con el Gobierno de facto y Zelaya para propiciar un diálogo, pero ninguno se jugó a respaldar una restitución del mandatario.

En una señal de lo lejos que puede estar la restitución, en una conferencia de prensa donde se pidió a los candidatos responder si la apoyarían o no, éstos titubearon, se miraron entre sí y se pasaron el micrófono hasta que Elvin Santos, del Partido Liberal de Zelaya, dio una respuesta evasiva.

"Eso no depende de nosotros", dijo, respaldando la posición del Gobierno de facto que señala que Zelaya violó la ley y es la Corte Suprema de Justicia y el Congreso quienes tienen el poder de decidir.

Santos, el candidato del Partido Nacional, Porfirio Lobo, y otros aspirantes con menores posibilidades tenían previsto entrevistarse con Zelaya en la embajada.

Mientras tanto, la embajada seguía rodeada de militares. Testigos dijeron que durante la noche del miércoles batallones de soldados pasaron frente a la embajada y se movieron por los alrededores, algunos entonando tonadas bélicas y haciendo sonar sus escudos contra el piso.

Reflectores fueron colocados en casas vecinas apuntando a la representación diplomática, y también altavoces con música tropical y por momentos el himno nacional.

Zelaya, derrocado el 28 de junio por supuestamente violar la Constitución al querer abrir el camino para la reelección presidencial, denunció que el Gobierno de facto planea asaltar la embajada y asesinarlo, aunque las autoridades interinas lo niegan.

El Gobierno de facto que encabeza Micheletti dijo estar dispuesto a recibir a una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para dialogar con Zelaya, pero se niega rotundamente a devolverle el poder.

Además ha exigido a Brasil que lo entregue para que sea arrestado y juzgado por la supuesta violación constitucional y actos de corrupción.

Micheletti dijo en una declaración que aceptaba una propuesta del ex presidente estadounidense Jimmy Carter de que el presidente costarricense, Oscar Arias, viaje a Honduras en los próximos días para dialogar con ambas partes.

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