15 de octubre 2003 - 00:00

Informe: La guerra en Irak creó más terrorismo

La guerra en Irak generó un preocupante crecimiento en los rangos militares de Al Qaeda y reafirmó los ideales de los grupos islámicos más radicales, advirtió hoy el reporte anual del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) en Londres.

El respetado informe, que corresponde a la edición 2003-2004 y que fue titulado "The Military Balance" (El balance militar), indicó que las promesas de Washington de haber superado "la guerra contra el terrorismo" son "demasiado irreales" y afirmó que Corea del Norte e Irán seguirán dominando la agenda internacional de defensa.

El reporte del IISS es visto por analistas y expertos en defensa internacional como un duro golpe contra la invasión anglo-estadounidense a Irak lanzada por el presidente George W Bush y su mayor aliado, el premier británico Tony Blair.

"Washington debe imponer la seguridad en Irak para prevenir que ese país se convierta en la causa buscada por terroristas radicales islámicos para atacar", afirmó el texto presentado hoy en Londres por el director del IISS, John Chipman.

Además, afirmó que para la reconstrucción de Irak "se necesitarán más tropas de las que inicialmente se había pensado".

El reporte acusó duramente a Estados Unidos y Gran Bretaña "por no haber estado preparados para resolver el grave problema de seguridad en Irak tras la caída del régimen de Saddam Hussein, que posibilitó y aumentó el extremismo local".

"La guerra en Irak ha hecho crecer las pasiones radicales entre los musulmanes e incrementó el poder en los rangos militares de Al Qaeda y, como consecuencia de esto, infló sus capacidades de operación", agregó.

Los efectos inmediatos de la guerra "podrían haber sido aislar más a Al Qaeda de sus potenciales países colaboradores, pero lo único que hizo fue galvanizar los ideales más radicales".

También "provocó la descentralización de un terrorismo internacional evasivo, para convertirlo en una red mucho más 'virtual' y por consiguiente más difícil de identificar y neutralizar", explicó el texto del IISS.

El informe reveló que cerca de 18.000 veteranos de Al Qaeda entrenados en campos militares en Afganistán "siguen operando en el mundo", y agrega: "estos grupos se están incrementando cada vez más tras la guerra en Irak".

En Irak "aún existen 120 sitios de arsenales no inspeccionados donde podría haber armas personales listas para ser utilizadas por grupos terroristas".

El "extremismo" de Al Qaeda, "no puede ser aplacado o controlado a través de negociaciones política que amenacen o pongan en conflicto resoluciones", afirmó.

Alertó que las naciones occidentales "deben hacer más" para acercarse a los países musulmanes y a sus minorías islámicas, y de esta manera "eliminar las causas del terrorismo, especialmente tras la guerra en Irak".

El texto indicó también que los esfuerzos del Occidente "deben redoblarse" sobre todo en conflictos locales, como el que atraviesan actualmente los palestinos e israelíes "para así evitar que grupos como Hamas caigan en la filosofía de violencia de Al Qaeda".

Por su parte, Chipman, que presentó el informe frente a la prensa internacional y delegados de defensa de Europa y Estados Unidos, declaró que debido a la llamada "guerra contra el terrorismo en Irak", ese país se ha convertido en un "fuerte peligro por la falta de controles de seguridad".

"Además de los problemas por el conflicto en Irak y la campaña contra el terrorismo internacional, las dificultades por las armas nucleares presentadas por Corea del Norte e Irán seguirán dominando la agenda internacional de defensa", aclaró el funcionario inglés.

Chipman enfatizó que las relaciones transatlánticas entre Washington y Londres se han visto "severamente amenazadas" ante las frecuentes críticas de los países europeos sobre el "unilateralismo estadounidense" en Irak.

Tras la publicación del informe, la encargada para América Latina de Amnistía Internacional (AI), Josefina Salomón, comentó a ANSA que "Estados Unidos, con la excusa de solucionar sus problemas de seguridad, ha avasallado los derechos humanos de miles de iraquíes".

"Este informe, como el trabajo que hemos venido haciendo en Amnistía resalta una vez más la dicotomía entre seguridad y terrorismo. Tanto Estados Unidos como Gran Bretaña son responsables directos como fuerza ocupantes en Irak, de lo que pueda ocurrir en ese país. Como consecuencia de esta guerra injusta, efectivamente el mundo se ha convertido en un lugar mucho más peligroso para todos", finalizó la vocera de AI.
 

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