Inicia la desobediencia civil la oposición a Evo
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Evo Morales se mostró ayer ante 10 mil simpatizantes en La Paz. Su decisión de vulnerar la legalidad para hacer avanzar su proyecto de Constitución dejó a su gobierno inmerso en una severa crisis.
La legalidad vigente establece que la nueva Constitución boliviana sea aprobada ahora artículo por artículo y luego ratificada en una etapa de revisión, antes de ser sometida al pueblo en referendo. El sábado fue aprobada en general sólo con presencia oficialista y en un cuartel militar.
Ante las críticas, Morales aseguró que no es una Constitución sólo de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), sino de «diez agrupaciones políticas» que, según él, votaron el pasado sábado la carta magna, en alusión a grupos minoritarios aliados.
Por otra parte, Morales dijo que sospecha que grupos paramilitaresmataron a civiles entre el sábado y el domingo en Sucre. «Estoy casi seguro, segurísimo, que la bala que mató al abogado el sábado en Sucre no es ni de policías ni de militares, la bala de militares traspasa el cuerpo, esa bala se quedó en el cuerpo. Esto se tiene que investigar», agregó.
El abogado Gonzalo Durán, el carpintero Juan Carlos Serrudo y el estudiante José Luis Cardozo fallecieron por disparos de bala, cuyo tipo de calibre aún no fue identificado.
Durán y Serrudo fueron sepultados ayer en Sucre tras sendos homenajes de los pobladores de esa ciudad que reclama el traslado de la sede de gobierno de La Paz.
El comandante de la Policía boliviana, general Miguel Vásquez, por otra parte, informó el domingo que el policía Jimmy Quispe fue linchado en un barrio de Sucre. Pero su cuerpo sin vida aún no fue hallado, lo que alimentó dudas en la oposición.
Por su parte, la presidencia de la Unión Europea (UE) lamentó ayer «los trágicos acontecimientos» que se produjeron en Sucre y exhortó a Morales a respetar los principios democráticos. En una declaración, la UE manifestó «el deseo de que Bolivia pueda encontrar un camino de unidad y de consenso en el marco de la Asamblea Constituyente». España y las Naciones Unidas también criticaron la violencia y solicitaron a Morales que solucione el conflicto de forma pacífica.




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