San Pablo (ANSA, EFE) - Luiz Inácio Lula Da Silva viajará hoy a Estados Unidos en una visita clave que definirá cuál será, en los hechos, el perfil del nuevo gobierno de Brasil y hasta dónde llegará el pragmatismo que caracteriza ahora al presidente electo. Sin el gabinete definido y con problemas para satisfacer a sus alia-dos y encontrar un nuevo titular del Banco Central, Lula Da Silva será recibido mañana por el presidente George W. Bush en el Salón Oval de la Casa Blanca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según sus asesores, Lula Da Silva intentará construir una buena relación en el nivel personal con Bush, tratará de convencerlo de su tendencia moderada y dejará claro que ya no tiene nada que ver con el líder de izquierda, que hasta hace poco tiempo criticaba el «imperialismo norteamericano».
«Lula va a dejar claro que lo que Brasil está proponiendo es una discusión sin contenido ideológico», señaló el moderado Antonio Palocci, a quien se menciona como el futuro ministro de Hacienda.
La agenda de la entrevista Bush-Lula es muy amplia: la lucha contra el terrorismo -y en ese marco el posible ataque de Estados Unidos a Irak-, el comercio bilateral, las dificultades financieras de Brasil y las negociaciones sobre el ALCA.
Durante la campaña, Lula criticó con dureza a Bush: «Estados Unidos tiene un presidente que, de cada 10 palabras que dice, 9 son para hacer la guerra», señaló en setiembre. La guerra contra el terrorismo es la prioridad de la política exterior de Bush y, según los analistas, es difícil pensar que Lula pueda espantar los fantasmas del presidente republicano sobre su gobierno si no desliza una declaración de fuerte apoyo a Estados Unidos en su cruzada contra el terrorismo.
• Pragmatismo En un signo del flamante pragmatismo que caracteriza a Lula y al PT, el diario «Folha de Sao Paulo» informó ayer que el presidente electo está dispuesto a apoyar un eventual ataque de Estados Unidos a Irak si es avalado por las Naciones Unidas.
En relación con Estados Unidos, el objetivo principal de Lula Da Silva es el mismo que persiguen los gobiernos brasileños, por lo menos desde la Segunda Guerra Mundial: que Brasil sea reconocido como el país líder de América del Sur.
En tanto, con evidentes problemas para concretar los nombramientos, sobre todo en el Banco Central, Lula recién anunciará el nombre de sus ministros cuando vuelva de su viaje.
«El presidente electo reafirmó que va a anunciar el equipo de gobierno de una sola vez. Estamos teniendo una agenda cargada de encuentros políticos y Lula parte mañana para Estados Unidos», dijo ayer el diputado José Dirceu.
Dejá tu comentario