17 de agosto 2007 - 00:00

Inquietud por la reelección a perpetuidad de Chávez, las milicias y el uso de reservas

Hugo Chávez movilizó el miércoles a sus partidarios para anunciar ante la Asamblea Nacionalsu plan de reforma constitucional. El proyecto es un paso decisivo para llevar al paísal socialismo.
Hugo Chávez movilizó el miércoles a sus partidarios para anunciar ante la Asamblea Nacional su plan de reforma constitucional. El proyecto es un paso decisivo para llevar al país al socialismo.
Caracas (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - La propuesta de reforma constitucional presentada el miércoles a la noche por el presidente venezolano, Hugo Chávez, recibió ayer un airado rechazo de la oposición, mientras la Asamblea Nacional (Congreso) se disponía a comenzar su debate.

El problema de los opositores es que su boicot a los comicios legislativos de 2005 dejó la AN totalmente en manos oficialistas, por lo que su resistencia sólo podrá llevarse a cabo en las calles y a través de los pocos medios de comunicación que no han sido condicionados por el gobierno.

De hecho, mañana se realizará la segunda marcha del «maletinazo», en rechazo a la corrupción y al escándalo por el intento de introducción a la Argentina de 800.000 dólares por parte de un empresario venezolano que viajaba con funcionarios de la petrolera estatal PDVSA y del gobierno de Néstor Kirchner.

El ex candidato presidencial y gobernador del estado de Zulia, Manuel Rosales, que obtuvo 37 por ciento de los votos en las elecciones de diciembre, rechazó la propuesta al calificarla como un «intento de golpe de Estado». «Aquí no hace falta una reforma constitucional, aquí lo que estamos reclamando es que se cumpla la actual Constitución», dijo.

Chávez, agregó, da a conocer su iniciativa «en medio de su enfermedad narcisista, de su personalismo agudo, de lo que significa esa egolatría pueril que mantiene y evidencia».

En tanto, el líder del partido Primero Justicia (PJ, conservador), Julio Borges, anunció que solicitará al Tribunal Supremo de Justicia (Corte Suprema) que aclare si la reforma no requiere la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Según el dirigente, Chávez sólo desea «perpetuarse en el poder» y planteó «temas totalmente diferentes» a los que los venezolanos les interesa discutir.

Más allá de lo ya anticipado en términos de reestructuración territorial y creación de vicepresidencias temporarias para el tratamiento de temas puntuales, se detallan a continuación los principales anuncios de Hugo Chávez.

UN ESTADO SOCIALISTA

La reforma, que supone la modificación de 33 de los 350 artículos de la Constitución de 1999 -también realizada a instancias de Chávez-apunta a que «termine de nacer un Estado socialista» en Venezuela. La intención, anunciada por el mandatario ante la AN el miércoles al comienzo de su discurso de 5 horas, fue rechazada desde diversos sectores.

El rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Vicente Díaz, dijo que ese objetivo no puede lograrse por el mecanismo elegido por Chávez para la reforma -una comisión asesora, la presentación del proyecto a la AN por parte del Ejecutivo y su posterior votación en referendosino que requiere una Asamblea Constituyente.

Según el magistrado, la declaración de un Estado socialista en la Constitución, exige modificar uno de los nueve Principios Fundamentales de la carta magna vigente, que no pueden reformarse si no es por una Asamblea Constituyente electa. Se trata, en concreto, del artículo 2, que establece el pluralismo político en Venezuela.

«Al declarar a Venezuela como Estado socialista cabe preguntarse qué sucede entonces con el pluralismo político», advirtió el rector de CNE, organismo que deberá organizar el referendo sobre la reforma cuando sea aprobada por el Parlamento.

«¿Qué pasa si un partido político se declara como antisocialista, porque es liberal, porque es capitalista, comunista, de derecha o izquierda y quieren un proyecto de país opuesto al socialismo? ¿La actuación de ese partido es inconstitucional porque no se declara socialista?», interrogó Díaz.

REELECCION PERPETUA

El proyecto plantea, en uno de sus puntos más resistidos, permitir la reelección continua del presidente -no para otros cargos-y ampliar el mandato de seis a siete años.

«Propongo al pueblo soberano modificar el artículo 230 de la forma siguiente: 'el período presidencial es de siete años, el presidente o presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato para un nuevo período', así de sencillo», planteó Chávez arrancando un ovación de la AN.

Chávez, en el poder desde hace ocho años y reelegido en diciembre pasado por seis años hasta 2013, argumentó: «Si alguien va a decir que es un proyecto para entronizarse en el poder, no. Es sólo una posibilidad que depende de muchas variables, de la voluntad de uno, de cualquiera de nosotros, de la capacidad de los factores políticos y a fin de cuenta de la más importante, la decisión del pueblo soberano».

MILICIAS POPULARES

Chávez quiere que la nueva Constitución describa a la Fuerza Armada Bolivariana (FAB, nacida de la actual Fuerza Armada Nacional) como un cuerpo «popular, patriótico y antiimperialista». Esa institución castrense estaría formada por el «Ejército de tierra, la Armada, la Guardia Territorial (policía militarizada), la Aviación y las Milicias Populares Bolivarianas».

El mandatario indicó que la FAB acatará la «doctrina militar bolivariana» para la aplicación de los principios de la defensa militar integral y de la «guerra popular de resistencia», lo que es interpretado por la oposición como una politización e ideologización extremas del cuerpo castrense.

Pero lo que más inquieta es la consagración constitucional de la reserva como ideologizadas milicias populares, ya existentes de hecho, algo que para muchos es una lisa y llama militarización del régimen y un lastre para la emergencia y estabilidad de cualquier futuro gobierno no chavista.

¿PROPIEDAD PRIVADA?

El texto propuesto crea nuevas formas de propiedad -comunal, social y mixta además de la privada-para construir la «economía socialista».

«El Estado promoverá el desarrollo de un modelo productivo intermedio, diversificado e independiente con la preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales», leyó Chávez ante los legisladores.

En este sentido, se fomentará la «propiedad social directa o comunal» y la «propiedad social indirecta o estatal», así como «empresas de producción social», aseguró.

En cuanto a los bienes particulares, explicó que el artículo 115 de su proyecto de reforma «reconoce y garantiza las distintas formas de propiedad, incluida la propiedad privada».

«Sector privado, no están ustedes excluidos», vociferó Chávez en medio de un estruendo de aplausos. «Algunos defienden la tesis de la eliminación de toda forma de propiedad privada. No comparto esa idea», añadió.

Pero, pese a los anuncios, preocupa, por ejemplo, que el Estado pueda desde la entrada en vigor de la nueva carta magna ocupar los bienes a ser expropiados por causa de utilidad pública incluso antes de que exista una sentencia judicial sobre el caso.

Por otro lado, se cierra la puerta a las inversiones privadas en recursos naturales, ya que el Estado se reservará el derecho a la exploración y la explotación de los hidrocarburos.

MANEJO DISCRECIONAL DE LAS RESERVAS

El plan oficial elimina «todo tipo de autonomía» del Banco Central y establece que el manejo de la reservas internacionales dependa del presidente.

«Las reservas internacionales de la República serán manejadas por el Banco Central, bajo la dirección del presidente que es el administrador de la hacienda pública nacional», leyó Chávez.

También explicó que el jefe de Estado establecerá el nivel de «reservas necesarias para la economía nacional» y de «las reservas excedentarias», las cuales se destinarán a otros entes financieros del gobierno para subvencionar proyectos productivos. Para la oposición, esto es ni más ni menos que uso de reservas monetarias en proyectos populistas destinados a perpetuar al régimen.

Chávez habló también sobre el control de cambios impuesto en Venezuela para evitar la fuga de capitales durante el paro petrolero de 2002-2003 y explicó que «no será suprimido».

PODER POPULAR

El poder popular y las comunas serán la base del poder público en el país. El poder popular será la base del poder público «integrado por los poderes municipal, estatal y nacional», leyó Chávez.

«El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce a través del poder popular que no nace del sufragio, sino que se expresa en comunidades y autogobierno de las ciudades», definió.

Ese poder popular estará expresado en consejos obreros, campesinos y estudiantiles, explicó el mandatario. «Todos los demás poderes deben estar sujetos a la voluntad de poder popular», añadió.

Chávez dijo que con su proyecto está «sembrando las semillas del modelo socialista, nuestro modelo socialista», que contempla la administración pública y la lucha contra el burocratismo y la corrupción.

También propuso incorporar las «misiones sociales» (servicios de salud o educación, usualmente a cargo de profesionales cubanos), lo que será «algo estratégico, como una figura alternativa de administración pública».

«Las misiones sociales serán constituidas por organizaciones de variada naturaleza, creadas para atender las más sentidas y urgentes necesidades de la población», algunas de ellas «experimentales» mediante reglamentos organizativos y funcionales del Ejecutivo, añadió.

La idea busca «transferir poder al pueblo para la construcción de una democracia socialista».

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