Jerusalén (AFP, EFE) - Mahmud Abbas, conocido por los palestinos como Abu Mazen, es un político que creció a la sombra de Yasser Arafat. Nacido en 1935 en la ciudad de Safed, que hoy en día se encuentra en el norte de Israel, su vida cambió radicalmente el 11 de noviembre último, cuando la muerte del caudillo en París lo convirtió en líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y, días después, en candidato oficial para estos comicios de Al Fatah, el partido fundado por Arafat.
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Mazen fue cofundador junto con Arafat de Al Fatah en los años '60 y uno de los primeros dirigentes de la OLP que instó a resolver el conflicto israelo-palestino por el camino de la negociación. Menudo, de cabello blanco y vestido siempre a la manera occidental, ha sido criticado por su falta de carisma y su carácter moderado. Es un negociador pragmático (se lo considerauno de los principales arquitectos del Acuerdo de Oslo de 1993) y cuenta desde hace años con el visto bueno de Israel y Estados Unidos, algo que suscita recelo entre los grupos palestinos más radicales.
Presionado por Washington, que no lo consideraba un interlocutor válido para negociar, Arafat se vio obligado a crear un puesto de primer ministro y de nombrar en el cargo a Mazen en 2003. Pero apenas cuatro meses después éste dimitió ante la imposibilidad de obtener de Arafat los poderes suficientes, sobre todo en lo referente a los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina, completamente desorganizados y corruptos.
Mazen sólo logró una pequeña reconciliación con el «rais» en vísperas de su muerte. Sin embargo, y pese a estas diferencias, el nuevo presidente entendió que tenía que valerse de la figura de Arafat en su campaña.
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