Al menos 18 personas murieron hoy en un atentado cometido por un suicida en el norte de Irak, mientras un proyectil estalló sin dejar víctimas en Tikrit, cerca del lugar donde se celebraba una ceremonia oficial con la presencia del embajador estadounidense, Zalmay Jalilzad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El ataque sucedió en un mercado de la ciudad de Kirkuk, unos 300 kilómetros al norte de Bagdad, donde estalló un coche cargado con explosivos que iba al mando de un suicida.
Entre los muertos hubo al menos cinco policías y la explosión causó heridas a 25 personas, informó la agencia alemana DPA.
Por otra parte en Trikit (140 kilómetros al norte de Bagdad), estalló un proyectil durante una ceremonia para el traspaso a manos de autoridades iraquíes de los palacios de Saddam Hussein, el líder iraquí derrocado tras la invasión de Estados Unidos.
Esos recintos situados en una orilla del Tigris, con sus 136 viviendas, edificios de administración, talleres y almacenes, estuvieron ocupados por el Ejército estadounidense desde 2003.
La explosión cercana forzó a suspender la ceremonia durante algunos minutos, lapso en el que el embajador Jalilzad fue conducido a un lugar seguro por los guardias.
También participaba del acto el comandante de las tropas estadounidenses en Bagdad, el general George Casey.
DPA también informó que, en Kirkuk, un atacante perpetró otro atentado suicida que dejó a cinco policías lesionados.
Además, el Ejército estadounidense informó que uno de sus soldados murió en Habbaniya, en el oeste de Irak, al estallar un artefacto explosivo.
Con esta nueva baja, son al menos 2.098 los militares estadounidenses muertos en Irak desde el comienzo de la invasión, en marzo de 2003.
Dejá tu comentario