Irán acusó a Israel de sabotear su planta en Natanz para entorpecer el diálogo con EEUU

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En sintonía, la Unión Europea rechazó las tentativas de obstaculizar las negociaciones para revivir el acuerdo nuclear.

Irán acusó el lunes a Israel de estar detrás del ataque a su planta de enriquecimiento de uranio de Natanz y prometió "venganza" en medio de esfuerzos diplomáticos para conseguir que el acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear iraní vuelva a su cauce con el cambio de gobierno en Estados Unidos.

Precisamente en Natanz, uno de los centros neurálgicos del programa nuclear de la República Islámica, fue donde Teherán puso en marcha o comenzó a probar el sábado nuevas cascadas (conjuntos interconectados) de centrifugadoras, que le permitirán enriquecer uranio más rápidamente, en unas cantidades y con un grado de refinamiento prohibido por el acuerdo.

El domingo, Irán anunció que la planta de enriquecimiento de Natanz había sufrido un "accidente", calificado de acto "terrorista", que provocó un "corte de energía" y no causó "ningún muerto, herido o contaminación".

"Con esta acción, el régimen sionista intentó por supuesto vengarse del pueblo iraní por la paciencia y la sabiduría que ha demostrado en lo concerniente el levantamiento de las sanciones", afirmó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Said Khatibzadeh.

De este modo, acusó indirectamente a Israel de hacer naufragar las conversaciones en curso en Viena para intentar que Estados Unidos vuelva al acuerdo internacional de 2015 y levante las sanciones que Washington volvió a instaurar contra Teherán, durante la presidencia de Donald Trump.

La Unión Europea (UE) reaccionó al ataque a Natanz en sintonía con el gobierno iraní. "Rechazamos cualquier tentativa de minar o hace descarrilar las actividades diplomáticas en marcha", dijo el vocero de la UE, Peter Stano, quien añadió que las circunstancias de lo ocurrido en esa planta "deben ser aclaradas en profundidad".

Heiko Maas, el jefe de la diplomacia alemana, uno de los países firmantes del acuerdo de 2015, dijo el lunes que los acontecimientos recientes "no son positivos" para las negociaciones en curso.

Irán adelantó que si hay centrifugadoras dañadas serán reemplazadas por otras más avanzadas. "La respuesta de Irán será la venganza contra el régimen sionista en el momento y lugar adecuados", dijo el vocero.

Según la agencia oficial de noticias Irna, el canciller iraní Mohamad Javad Zarif subrayó "la necesidad de no caer en la trampa tendida por los sionistas", en referencia al interés de Israel en socavar el diálogo en Viena.

Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, denunció unilateralmente en 2018 el acuerdo nuclear con Irán alcanzado por las potencias tres años antes, restableciendo de paso las sanciones estadounidenses que se habían levantado en el marco del pacto.

Como represalia, desde 2019 Irán se ha alejado de la mayoría de los compromisos clave para limitar sus actividades nucleares que asumió en Viena.

Joe Biden, que sucedió a Trump en enero, señaló su intención de reincorporarse al acuerdo de Viena.

Ya en julio de 2020, una planta de ensamblaje de centrifugadoras perfeccionadas en Natanz resultó gravemente dañada por una misteriosa explosión.

Las autoridades concluyeron que se trataba de un "sabotaje" de origen "terrorista", pero aún no dieron a conocer los resultados de su investigación. La agencia oficial Irna advirtió a Israel y a Estados Unidos de cualquier acción hostil.

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