Madrid (AFP, EFE, El Mundo) - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cumplió ayer su segundo día de visita oficial a España, con la que intenta reimpulsar la relación entre ambos países, luego de los desencuentros que mantuvo con el anterior jefe de Gobierno español, José María Aznar.
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Tras protagonizar el primer día una tumultuosa ceremonia en la estación de Atocha en homenaje a las víctimas del 11 de marzo, en un acto que desbordó a los organizadores, Chávez sumó una nueva irritación al dejar plantados a empresarios españoles con quienes tenía previsto encontrarse anoche. José Manuel Fernández Norniella, presidente del Consejo Superior de Cámaras, fue el encargado de anunciar el faltazo del venezolano a la cita con 200 empresarios con intereses en Venezuela en un hotel céntrico.
Hoy, en el último día de visita, el mandatario venezolano tendrá una segunda oportunidad, ya que está prevista una reunión con José María Cuevas, presidente de la influyente Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y, entre otros, con Antoni Brufau, flamante patrón de la primera petrolera española, Repsol YPF. Cuevas fue el mismo que protagonizó una encendida discusión con Néstor Kirchner en ocasión de la primera visita a España del santacruceño como presidente electo.
Según fuentes diplomáticas venezolanas, Chávez canceló su asistencia al encuentro empresarial, ya que se prolongó la reunión que mantuvo con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, que comenzó a las cinco de la tarde.
Chávez intenta capitalizar el cambio de rumbo de la política exterior española con la asunción de Zapatero. En declaraciones a la prensa, calificó de «revolucionario» al jefe de Gobierno español, consideró que «es cosa del pasado» el distanciamiento entre ambos países, y que ambos gobiernos «comparten el interés por lo social». Funcionarios tanto españoles como venezolanos recordaron «el apoyo y disponibilidad incondicional» de Aznar a Pedro Carmona, empresario protagonista del golpe de Estado contra Chávez en 2002.
Chávez visitó, además, el Congreso de Diputados, la universidad estatal y tuvo un encuentro con intelectuales en el Círculo de Bellas Artes. Hoy tiene previsto un segundo encuentro con Zapatero.
La nueva orientación del gobierno socialista español se acerca a Chávez, pero se aleja de Estados Unidos. Según informó ayer el diario «El Mundo», la actual asesora de Seguridad Nacional y futura secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, organizó una reunión el 5 de noviembre con los embajadores de los principales países europeos, entre lo cuales excluyó al representante español.
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