1 de julio 2003 - 00:00

Israel destruye los cimientos de una mezquita polémica en Nazaret

Excavadoras israelíes destruyeron el martes por la mañana los cimientos de una mezquita cerca de la basílica de la Anunciación en Nazaret (norte de Israel), en un intento por poner fin a una vieja polémica entre las comunidades cristiana y musulmana.

Pero esta decisión corre el riesgo de avivar la controversia y el presidente del municipio de Nazaret, principal localidad árabe del país, Ramez Jraissi, dijo que se trataba de "un intento de provocar una sedición entre cristianos y musulmanes" de esa ciudad.

"Las autoridades israelíes quieren sembrar la discordia entre musulmanes y cristianos y la elección del momento de esta destrucción no es fortuito", estimó este alcalde cristiano, que divulgó un comunicado poniendo en entredicho la forma en la que Israel está abordando el tema.

"¿Por qué (las autoridades) eligieron este momento para llevar a cabo esta operación?", se preguntó el alcalde acusando a Israel de "querer sembrar discordia y provocar tensión entre las dos principales comunidades ante la proximidad de las elecciones" municipales previstas en octubre.

Y lamentó que "algunos ministros israelíes" traten este tema delicado como si fuera un conflicto entre musulmanes y cristianos.

Los musulmanes de Nazaret querían construir una mezquita en un terreno colindante a la Basílica de la Anunciación, donde se encuentra la tumba del morabito de Shihabeddin, un pariente lejano de Saladino, el general kurdo que en 1187 desafió a los cruzados y les arrebató Jerusalén, desatando la Tercera Cruzada.

Israel dio su autorización en 1999 para la construcción de la mezquita provocando el cierre sin precedente durante dos días de los lugares de culto cristianos en Tierra Santa, justo la víspera de una visita del Papa Juan Pablo II.

Pero el año pasado, el gobierno del primer ministro Ariel Sharon decidió detener la construcción suscitando la ira de los musulmanes de la localidad.

Según la radio israelí, varios cientos de musulmanes de Nazaret manifestaron para protestar contra la destrucción.

Siete de ellos fueron detenidos y dos policías resultaron heridos, uno de ellos por arma blanca, durante altercados.

El diputado árabe israelí Abdel Malek al-Dahamché estimó que la ciudad de Nazaret "permanecerá unida" y recalcó que "los cristianos y las fuerzas políticas en la ciudad no se oponen a la construcción de ese edificio", responsabilizando al gobierno de Sharon de esa decisión.

El ministro de Seguridad Interior israelí Tzahi Hanegbi justificó la operación afirmando que la decisión fue tomada a partir de una sentencia judicial.

"No podemos aceptar una construcción ilegal", declaró a la radio militar.

El tribunal de Nazaret desestimó hace dos semanas una apelación contra la orden de destrucción interpuesta por el Waqf, el organismo encargado de administrar los bienes musulmanes.

La Corte estimó que se trataba de una construcción ilegal y que no se trataba de un lugar sagrado musulmán, al contrario de lo que afirman los responsables del Waqf.

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