Se dilata la elección del presidente en Italia y crece la incertidumbre

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Los electores de derecha se abstuvieron y los de izquierda votaron en blanco. Preocupa que se decante por Draghi, haciendo caer al gobierno.

Los partidos políticos de Italia no lograron llegar a un acuerdo sobre el candidato para el cargo de presidente de la República por lo que la cuarta ronda de votaciones en el Parlamento de este jueves volvió a fracasar.

Los electores del bloque de derecha se abstuvieron mientras que los del bloque de izquierda votaron en blanco durante el escrutinio, al que tienen derecho a participar más de mil parlamentarios y representantes de las regiones.

Los dos frentes han intensificado las negociaciones ya que a partir de este jueves se redujo a 505 los votos necesarios para ser ungido presidente de Italia.

Según el ex primer ministro Matteo Renzi se "está cerca" de lograr un acuerdo y no se excluye que el viernes Italia cuente con un nuevo presidente de la República.

Ninguno de los dos bloques cuenta con los votos suficientes para elegir al propio candidato, por lo que es necesario un acuerdo.

Las funciones del presidente son esencialmente honorarias en Italia, donde rige el sistema parlamentario, pero este año está en juego el papel de Mario Draghi, actual primer ministro, una personalidad de mucho peso y prestigio, cuya elección a la presidencia pondría en crisis al gobierno, encargado de sacar al país de la crisis económica causada por el coronavirus.

Muchos parlamentarios temen de que en caso de que Draghi salga elegido se desate una crisis que puede terminar en elecciones anticipadas, lo que a nadie conviene.

Draghi es "precioso donde está ahora", reiteró Matteo Salvini, líder de la ultraderechista Liga, entre los protagonistas de las negociaciones.

Paralelamente circulan otros nombres para el cargo, entre ellos el del ex presidente de la Cámara de Diputados y de la Internacional Demócrata Cristiana, Pier Ferdinando Casini, el de la actual presidenta del Senado, Elisabetta Casellati así como el de la experimentada diplomática Elisabetta Belloni.

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