8 de mayo 2007 - 00:00

Izquierda atina sólo a posponer su crisis

Sonriente como siempre, Ségolène Royal se mostró ayer al ingresar a su sede decampaña en París. Llamó a sus simpatizantes a la unidad de cara a los cruciales comicioslegislativos que se avecinan ahora, la llamada «tercera vuelta» de las eleccionesfrancesas.
Sonriente como siempre, Ségolène Royal se mostró ayer al ingresar a su sede de campaña en París. Llamó a sus simpatizantes a la unidad de cara a los cruciales comicios legislativos que se avecinan ahora, la llamada «tercera vuelta» de las elecciones francesas.
Ségolène Royal exhortó ayer a sus simpatizantes a seguir «unidos», luego de que su derrota en las presidenciales francesas abriera un debate en el Partido Socialista (PS) acerca de su necesaria renovación, el que podría derivar en una crisis capaz de perjudicarlo ante las Legislativas del 10 y el 17 de junio.

«Hay que continuar, trabajar y, sobre todo, seguir unidos», insistió la ex candidata al llegar al cuartel general de su campaña, próximo a la sede del PS. Con 53,06% de los votos, el conservador Nicolas Sarkozy se impuso el domingo a la candidata y dejó a los socialistas sin la jefatura del Estado por tercera elección consecutiva.

Presidenta de la región de Poitou-Charentes, diputada y ministra en varios gobiernos de izquierda, Royal fue elegida en unas primarias internas en noviembre pasado, impulsada por su imagen de frescura y por la impresión de que era la única que eventualmente podía imponerse a Sarkozy. Una hábil estrategia de opinión pública la hizo muy conocida en el exterior (ganó por estrecho margen en varios países, como la Argentina y Uruguay), pero no le evitó críticas a las ambigüedades de su plan de gobierno.

Royal superó en el proceso interno de los socialistas a Laurent Fabius y a Dominique Strauss-Kahn, que ahora parecen encabezar, desde posturas muy distintas, el movimiento de oposición a la candidata derrotada.

Las críticas se centraron en la escasa vinculación que tuvo durante su campaña con el aparato del PS. «Cuando no se es claro en lo que se dice, los franceses no nos pueden seguir», manifestó ayer Strauss-Kahn, mientras que Fabius ya pidió que ante las Legislativas la campaña se haga «de manera colegiada», con la participación de los cuadros del partido.

  • Análisis

    Todos insisten en que no desean abrir un proceso de división interna y, al menos públicamente, no cargaron las tintas sobre Royal, a la espera de que los órganos internos del PS analicen la situación.

    Al aceptar el domingo a la noche su derrota-ante Sarkozy, Royal dio ya algunas pistas de cuál va a ser su actitud en los tiempos venideros y de que llegó para quedarse. Todo parace indicar que la mujer se implicará en la campaña por las legislativas y en el proceso de renovación del PS, cuyo líder, François Hollande (su marido, además), dejó claro ayer que no consentirá «ajustes de cuentas» antes de los comicios de junio, vistos como una oportunidad para intentar equilibrar el poder de los conservadores franceses, liderados por Sarkozy.
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