Justicia española encarceló a ocho miembros del destituido gobierno catalán
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Políticos y funcionarios reclamaron en Barcelona la liberación de los políticos presos.
Al caer la noche miles de personas se concentraron frente al Parlamento catalán y en los municipios de la región para reclamar la liberación de los miembros del gobierno regional y dirigentes soberanistas encarcelados.
Además, cerca de medianoche desde las calles y edificios el ruido de las cacerolas se hizo oír con fuerza en varios barrios de Barcelona, como en Gracia y Saint Gervasi, entre otros.
Junto al ex vicepresidente regional Junqueras, los ex dirigentes enviados a prisión son: Raül Romeva (Asuntos Exteriores), Jordi Turull (Presidencia), Josep Rull (Territorio), Meritxell Borrás (Gobernación), Carles Mundó (Justicia), Dolors Bassa (Trabajo) y Joaquim Forn (Interior).
Vila (Empresa y Conocimiento), quien igualmente ingresará a prisión hasta poder depositar la fianza solicitada, fue el único que respondió a las preguntas de la jueza y del Fiscal durante el interrogatorio.
Tras la orden de la jueza, los dirigentes independentistas fueron traslados de inmediato a las cárceles madrileñas de Estremera y al centro penitenciario de mujeres de Alcalá Meco.
La magistrada consideró que existía un riesgo de "reiteración delictiva, de alteración y destrucción de pruebas" y destacó que "debido a su alto poder adquisitivo de la mayoría de los imputados, se incrementaba el riesgo de fuga".
En ese sentido, recordó que "algunos querellados ya se desplazaron a otros países eludiendo las responsabilidades penales en las que pudieran haber incurrido", en clara referencia a Puigdemont y los consejeros que están en Bruselas.
En su resolución la jueza aseguró que "la acción de los querellados fue meditada y perfectamente preparada y organizada, reiterando durante más de dos años el incumplimiento sistemático de las resoluciones del Tribunal Constitucional en pro de la independencia".
Si bien los hitos fueron el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre y la declaración de independencia del Parlamento del pasado día 27, los hechos delictivos comenzaron a fraguarse en 2015 cuando comenzó el proceso, señaló.
Puigdemont, quien no acudió a la citación judicial, adelantó por la mañana en un comunicado que "el gobierno legítimo de Cataluña" afrontaba las citaciones como un "juicio político" y asumía "las penas de prisión que les esperan como una denuncia de la situación que vive la democracia en España y como un grito a favor de la libertad de nuestro pueblo".
Luego de la detención de los miembros de su ex Gabinete, Puigdemont emitió un mensaje grabado en video en la televisión publica catalana TV3 donde calificó la detención de sus ex consejeros como "un atentado a la democracia".
"Esta decisión es un error muy grave, un gravísimo atentado a la democracia. Con esta medida el gobierno español renuncia a la democracia", aseguró.
Según Puigdemont, el gobierno de Mariano Rajoy "en lugar de apostar por el diálogo opta por la violencia policial, por los encarcelamientos y por la vía de la represión. Es un golpe contra las elecciones" regionales convocadas por Madrid para el 21 de diciembre, advirtió, y lamentó que esos comicios vayan a realizarse "en un clima de represión".
Ante la ausencia de Puigdemont, los ex consejeros que sí acudieron a la Audiencia Nacional fueron recibidos con gritos de "¡Viva España!" y reclamos de "¡Prisión!" de una decenas de personas de extrema derecha reunidas en el lugar.
A escasos 100 metros, la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell y los otros cinco miembros de la Mesa de la cámara, ingresaban al Tribunal Supremo, donde debían declarar por los mismos delitos por haber permitido la tramitación y votación de las leyes que llevaron a la declaración de independencia del pasado 27 de octubre.
Sin embargo, a pedido de las defensas de los acusados que alegaron "indefensión", el juez instructor Pablo Llarena decidió otorgar una semana a las defensas, hasta el 9 de noviembre, para preparar sus estrategias, aunque ordenó vigilancia policial contra los imputados para evitar su fuga, informaron fuentes judiciales a Télam al anunciar el aplazamiento.



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