Kadhafi causa crisis en gobierno francés
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Muammar Kadhafi llegó a París por primera vez en 34 años y firmó con su par Nicolas Sarkozy acuerdos por 10.000 millones de euros. El pragmatismo del presidente francés y sus tratos con un hombre implicado en el terrorismo internacional dividieron al gobierno conservador.
En 2003 anunció el desmantelamiento de su programa secreto de armas nucleares. Paralelamente, el Estado libio se declaró responsable de la explosión de un Jumbo de la aerolínea estadounidense Pan Am sobre la ciudad escocesa de Lockerbie en 1988 (con un saldo de 270 muertos) y aprobó el pago de indemnizaciones, lo que motivó que el Consejo de Seguridad de la ONU levantara las sanciones contra el país.
Toda la oposición de izquierda criticó al gobierno conservador por justificar con contratos la presencia de Kadhafi. Pero la gran novedad fue que la visita originó malestar también dentro del propio gobierno. Por caso, el titular de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, se declaró partidario de «no olvidar el nombre de las víctimas que le fueron imputadas» a Kadhafi ni «sus sufrimientos».
Kouchner dijo que por una «feliz coincidencia» no estaría anoche en la cena de gala en el Elíseo -tenía una con su par alemán-. Coincidió en su gesto con una colega de gabinete, la secretaria de Estado para los Derechos Humanos, Rama Yade, quien eligió la que organizabala Federación Internacionalde DD.HH.
En una entrevista concedida a «Le Parisien», Yade se confesó «molesta» por la visita de Kadhafi, en especial ayer, jornada internacional de los derechos humanos, y dejó claro que Francia «no es sólo una balanza comercial».
«El coronel Kadhafi tiene que entender que Francia no es un felpudo en el que un dirigente, terrorista o no, se pueda limpiar los pies de la sangre de sus crímenes. Francia no debe recibir ese beso de la muerte», había dicho la funcionaria.
Ayer al mediodía Yade fue al Elíseo convocada por Sarkozy. A pesar de las especulaciones, el presidente no le pidió la renuncia.
Ante el tenor de las críticas, Sarkozy subrayó que Trípoli «tomó el buen camino hacia la reintegración en la comunidad internacional».
«Libia ha elegido renunciar definitivamente a la posesión del arma nuclear y se ha puesto bajo control de las entidades internacionales y también ha renunciado al terrorismo», añadió.
Sarkozy indicó que le había recordado a Kadhafi la conveniencia de culminar el proceso de indemnizaciones a las víctimas de atentados y que le había planteado la necesidad de «avanzar por el camino de los derechos humanos».
Durante la visita proseguirá el trabajo de la comisión parlamentaria que desde hace semanas analiza las relaciones entre Francia y Libia y, en especial, los acuerdos comerciales y de defensa.
Todo ello tras la polémica suscitada por las noticias que sobre esos contratos comerciales surgieron tras la liberación, el 24 de julio, de las enfermeras búlgaras y el médico palestino, encarcelados durante años bajo la acusación de que habían inoculado el virus del sida a 400 niños. Al día siguiente, Sarkozy visitó Libia y de ahí salieron diferentes acuerdos que el gobierno niega que fueran contrapartidas a la liberación y sobre los que investiga la comisión.




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