Washington (AFP, ASN) --Como era previsible, George W. Bush y John Kerry elevan el tono de la campaña a medida que se acerca el día de la elección presidencial. Primero disparó el candidato demócrata, que acusó al presidente de haber «debilitado» a EE.UU. con la invasión a Irak y advirtió sobre una «guerra sin fin», en tanto que el republicano se mofó de las posiciones cambiantes de su rival.
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«Lo voy a decir claramente: la política del presidente en Irak no reforzó nuestra seguridad nacional, sino que la ha debilitado», aseguró Kerry en la Universidad de Nueva York, en vísperas del discurso que ofrecerá su adversario en la Asamblea General de la ONU. Advirtió que « invadir a Irak ha creado una crisis de proporciones históricas y si no cambiamos el rumbo, existe la posibilidad de una guerra sin fin a la vista».
Con estas declaraciones, que incluyeron acusaciones de «incompetencia», Kerry busca levantar cabeza en las encuestas, algunas de las cuales marcan una clara ventaja para el republicano.
• Ironía
En un acto electoral en Derry (New Hampshire, Nordeste), Bush volvió a burlarse de su adversario: «Despertó por fin esta mañana y decidió que no, que no teníamos que haber invadido a Irak, tras haber dicho el pasado mes que habría aprobado el recurso a la fuerza, sabiendo incluso todo lo que sabe ahora», declaró el presidente. «Parece increíble, pero ahora él piensa que nuestra seguridad nacional sería mejor con Saddam Hussein en el poder y no en la cárcel», ironizó Bush. En este contexto, ambos comités de campaña acordaron organizar tres debates presidenciales entre el 30 de setiembre y el 13 de octubre. Sobre la crítica situación de Irak.
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