Washington (Reuters, ANSA, AFP, DPA) - El cerebro de los atentados del 11 de setiembre en Washington y Nueva York sería el jeque kuwaití Jalid Mohammed, uno de los principales lugartenientes de Osama bin Laden, según funcionarios estadounidenses citados ayer por la prensa de ese país.
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En tanto, en la investigación que llevan adelante los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes, anoche se dispuso llamar a interrogación a la agente Coleen Rowley del FBI, quien la semana pasada envió una dura carta denunciando no sólo negligencia de la cúpula policial en la prevención de los atentados sobre la base de datos que ella misma había suministrado, sino también una intención deliberada de ocultar esos presuntos errores durante ocho meses. Su testimonio, por su nivel de conocimiento y experiencia en la lucha antiterrorista, podría ser clave para develar el grado de compromiso del jefe del FBI, Robert Mueller, en las falencias en la investigación.
En relación al kuwaití Mohammed, un vocero del gobierno de George W. Bush indicó: «Tenemos razones para creer que el plan del desvío de aviones fue idea suya y que la discutió con Bin Laden». Mohammed ya había sido buscado por su actuación en el «complot de Manila», como se conoció a la planificación de atentados contra una docena de aviones estadounidenses sobre el Pacífico en 1995.
Según otros responsables citados por «The New York Times», Mohammed, de 37 años, fue identificado como integrante de la red Al-Qaeda de Bin Laden antes de los atentados, pero ahora su papel fue develado por miembros de Al-Qaeda apresados, entre los cuales se encuentra un alto dirigente, Abu Zubeida. «Zubeida habla mucho. Estoy casi seguro de que hubo conversaciones entre Mohammed y Abu Zubeida sobre lo que finalmente fueron los ataques del 11 de setiembre y sabe que está vivo y huyendo», declaró un responsable.
•Recompensa
Sobre el paradero de Mohammed, quien se encontraría en Afganistán, usaría barba y sería un poco gordo, se ofrece una recompensa de 25 millones de dólares. También podría estar vinculado con el atentado contra el World Trade Center de 1993, cuando hubo seis muertos. El FBI le atribuye al jeque el uso de varios nombres, entre ellos Achraf Refaat Nabith Henin, Jalid Adbul Wadood, Salem Ali y Fahd ben Abdullah ben Khalid. Por otra parte, el secretario de Justicia, John Ashcroft, anunció que se les tomarán las huellas digitales a unos 100.000 visitantes anuales, una medida que irritó a inmigrantes y a otros grupos de derechos humanos, que denunciaron persecución. «Estoy anunciando un Sistema de Registro de Seguridad Nacional para el ingreso y la salida», dijo Ashcroft, invocando una ley no utilizada en los '50.
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