La Asamblea General de ONU condenó la represión en Siria
-
Trump anunció su candidatura a la presidencia de Venezuela y promete aprender español
-
Entrevista al gurú de bienestar Prem Rawat: "La base para una paz real está en prestar atención a uno mismo"
Asamblea General de Naciones Unidas.
Al presentar el texto, el embajador egipcio ante la ONU, Osama Abdelchalek, pidió en nombre de la Liga Árabe una "respuesta inmediata" ante una "inaceptable escalada" de la violencia en Siria, aunque dejó claro su "rechazo a una intervención extranjera".
Tal como había ocurrido en el Consejo de Seguridad, Rusia había exigido sin éxito varias enmiendas al proyecto, entre ellas borrar la lista de abusos cometidos por Damasco contra civiles y exigir "el fin de los ataques por grupos armados" de la oposición siria.
Por ello, para el representante ruso ante la ONU, Vitaly Shurkin, Moscú no tenía más opción que "votar en contra" tras el rechazo a sus enmiendas.
El embajador sirio Bachar Jaafari calificó a la resolución de "tendenciosa y desequilibrada", y el representante permanente de Venezuela ante la ONU, Jorge Valero, denunció que "las potencias imperiales y sus aliados se han propuesto provocar un cambio de régimen en Siria".
Una primera resolución denunciando la situación en Siria había sido adoptada por la Asamblea General de la ONU el pasado 19 de diciembre por 133 votos a favor y 11 votos en contra. Rusia y China se habían abstenido.
Según organizaciones humanitarias, al menos 6.000 personas murieron en Siria desde el inicio de la revuelta, a mediados de marzo pasado. Sólo desde el pasado 3 de febrero, murieron en Homs al menos 377 civiles, incluidos 29 niños, según Amnistía Internacional.
El jueves, las tropas de Asad bombardearon con artillería pesada la ciudad de Homs (centro por decimotercer día consecutivo, así como Hama (centro), donde murieron 18 personas, muchas de ellas soldados desertores.
Las fuerzas del régimen sirio cometieron además el jueves "una matanza" en un valle de la provincia de Idleb (noroeste), que costó la vida a 19 personas, 11 de ellas de una misma familia, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Un civil y tres soldados murieron también en la provincia de Deraa (sur), donde el OSDH teme una masacre tras los ataques del miércoles en la región, que provocaron decenas de desaparecidos.
En forma paralela, al menos 14 opositores fueron detenidos en Damasco, entre ellos la bloguera Razan Ghazawi, uno de los símbolos de la revuelta popular contra el gobierno Asad, y el periodista Mazen Darwich.




Dejá tu comentario