18 de junio 2010 - 00:00

La crisis del euro sumerge a Merkel y tiembla su Gobierno

Berlín - El tembladeral económico en Europa amenaza ya la estabilidad del Gobierno alemán, cuya canciller, Angela Merkel, parecía intocable y alcanzaba altos índices de popularidad hasta hace pocos meses. La coalición conservadora-liberal entró en una espiral de altercados, por diferencias sobre cómo encarar la crisis, y las encuestas marcan una aguda caída del apoyo al oficialismo.

El apoyo a la gestión de la crisis por parte de Merkel llega a un piso del 12% entre los alemanes, contra un 86% que rechaza lo actuado por la jefa de Gobierno de centroderecha, según la encuestadora Infratest. En tanto, un sondeo del instituto Forsa, hecho público el miércoles por el semanario Stern y la emisora RTL, reveló que los cristiano demócratas (CDU) y liberales (FDP) que conforman el oficialismo sumarían un 37% de los votos si se celebraran elecciones este fin de semana, 11 puntos menos que en los comicios de hace nueve meses.

La crisis del euro, dada la alta exposición de la banca alemana, desató cierto pánico en muchos alemanes, mientras los recortes sociales, el bloqueo de la rebaja fiscal (proclama central de la campaña del FDP) y otras promesas incumplidas hicieron que muchos votantes personificaran en Merkel a la culpable de sus desgracias.

El sondeo de Infratest para el canal público de TV ARD coincide en atribuir al FDP del vicecanciller y titular de Exteriores, Guido Westerwelle (quien visitó hace dos meses la Argentina), una intención de voto que roza con su expulsión del Bundestag, con el 5% de intención de voto. En tanto, la Unión Cristiano Demócrata (CDU) y su filial de Bavaria (CSU) sumarían un 32%.

La sucesión de malas noticias atiza el conflicto interno entre el FDP, la CDU y la CSU. Por caso, el titular de Defensa, Karl Theodor zu Guttenberg (CSU), chocó en público con Merkel a raíz del recorte presupuestario del área, en tanto que liberales y conservadores se enfrentaron por la demorada rebaja de impuestos. La prometida reforma de salud es otro frente de batalla intragobierno.

Merkel propuso al país un «esfuerzo excepcional» para ahorrar 80.000 millones de euros hasta 2014, en un ajuste «desequilibrado» para el ala centrista del CDU.

En tanto, la oposición socialdemócrata (SPD) se mantiene estable con una intención de voto de entre el 26% (Infratest) y el 29% (Forsa), mientras los verdes sumarían entre un 17% y un 18%. La Izquierda (ex comunistas y disidentes del SPD) alcanzaría el 11%.

Infratest subraya que hay que remontarse a 2004, cuando gobernaban en coalición socialdemócratas y verdes, para contemplar una valoración tan negativa de la labor del ejecutivo alemán. El panorama es preocupante para Merkel, ya que el 47% reclama un adelanto de las elecciones legislativas.

Este escenario, impensado a comienzos de año, trajo un súbito optimismo a la centroizquierda, que navegaba en la ingrata nostalgia del poder.

En este contexto, Merkel sufrió un golpe impactante ayer, aunque esperado. El SPD y los Verdes anunciaron que formarán Gobierno en el land de Renania del Norte-Westfalia, el más poblado de Alemania, que estaba en manos de los conservadores.

Agencias EFE, ANSA y AFP

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