11 de agosto 2005 - 00:00

La cruda pelea por el uranio

Madrid - Becquerel descubrió que las placas fotográficas se velaban en un cajón a oscuras. Marie Curie descubrió que algunas sustancias químicas se convertían en otras. Los físicos descubrieron la radiactividad.

En las grandes explosiones termonucleares que son las estrellas, algunos átomos reciben suficiente energía como para pasar a estados inestables. Un símil válido es subir una enorme cantidad de agua a un embalse en una montaña y cerrar el embalse con madera de aglomerado: de vez en cuando la madera se quiebra y la inundación destruye el valle que hay bajo la montaña.

Aquellos átomos sobreexcitados o inestables se rompen y devuelven la energía que sirvió para crearlos.
Todos los átomos tienen isótopos (cuasi clones) inestables, pero los de los átomos muy grandes se rompen con mucha facilidad. Entre ellos está el uranio, un mineral pesado razonablemente abundante en nuestro planeta. El uranio normal pesa 238 unidades atómicas, pero tiene un isótopo, el uranio 235 (U235), que está presente en pequeñas cantidades en los minerales de los que se extrae el U238, que es inestable, se rompe y desprende muchísima energía.

• Truco

El uranio que se emplea en las bombas atómicas es el U235. Cuando está mezclado con U238, los átomos de este último frenan la reacción de desintegración del primero, y no hay reacción en cadena. Si ponemos medio kilo de U235 junto con otro medio kilo del mismo metal, la reacción se realimenta y el kilo unido resultante estalla en forma de bomba atómica, pues la reacciónprocede sin freno. El U235, actuando sobre el U238 genera plutonio, que funciona de una manera muy similar al U235.

Todo el truco de las bombas atómicas y de los reactores nucleares es obtener suficiente U235 para iniciar las reacciones en cadena. Una vez que se dispone de U235 y de uranio normal, se puede fabricar plutonio a voluntad.


El proceso de extracción del U235 es largo y costoso, pues se separa con mucha dificultad del uranio normal. Como ambos materiales tienen masas distintas, se mueven también con aceleraciones diferentes bajo la misma fuerza. Es como mover un camión y un coche con motores de la misma potencia: el camión se va quedando detrás del coche. Las fábricas de U235, o uranio enriquecido, utilizan este procedimiento de empujar a ambos isótopos. Unas lo hacen mediante centrifugadoras como las de los lavarropas y otras empujando gases de uranio a través de membranas.

El resultado es el mismo: un material altamente concentrado de U235.

En una fábrica de U235 se sabe el U238 que entra, pero no el U235 que sale. Si la fábrica procesa toneladas de U238, ¿cómo se puede controlar que no desaparezcan algunos kilitos de U235? Y cada kilo de U235 es una bomba como la de Hiroshima.

• Control

Europa prefiere vender a Irán U235 de los almacenes rusos, porque piensa que puede controlar la cantidad de este material, y así se podría detectar si falta algo. Si los iraníes fabrican ellos mismos el U235, es imposible controlar si una parte del extraído se emplea para bombas. De cualquier manera, es razonable suponer que ya hay U235 circulando por el mundo, procedente del contrabando de las mafias rusas. Se trata de que no se fabrique de manera sistemática.

Es preciso dejarse de tapujos y poner a las claras la realidad, que es un conflicto de poder, y los conflictos de poder se han saldado, a lo largo de la historia, con miles o millones de muertos. No valen las alianzas de civilizaciones, pues lo que se dirime no es la riqueza o pobreza de los pueblos, sino el ansia de dominio y poder de sus dirigentes. Hoy conocemos la historia. ¿Queremos repetirla?

(*) Catedrático de Física de la Universidad de Alcalá.

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