La ONU retomó el envío de ayuda a Myanmar

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Rangún (Afp).-El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas decidió reanudar el envío de ayuda humanitaria a Myanmar, horas después de anunciar su suspensión tras denunciar que el gobierno de la ex Birmania incautó el primer cargamento para los millones de damnificados por el ciclón Nargis.

Paul Risley, portavoz del PMA, se declaró "perplejo" al denunciar que los dos envíos con 38 toneladas de alimentos para víctimas del ciclón -que se estima provocó al menos 100.000 muertes, mientras 1,5 millones de personas permanecen sin hogar ni asistencia-, fueron retenidos en el aeropuerto internacional de Rangún.

"Nos preocupa mucho que estos alimentos no estén llegando a las víctimas seis días después de que se registrara el ciclón.

Hemos pedido al ministro de Asuntos Sociales que libere esos cargamentos lo más pronto posible para que pueda continuar su viaje hacia la zona más afectada en el sur", agregó Risley

Tras la confiscación de la ayuda, el PAM anunció que suspendería el envío de otros dos aviones programado para este sábado hasta que las autoridades birmanas liberaran ese cargamento.

Pero horas después revisó la medida, indicando que optaba seguir negociando con la Junta Militar birmana que, si bien había accedido en principio al ingreso de la asistencia humanitaria, seguía negándose a permitir el acceso al personal de Naciones Unidas encargado de su distribución.

Los dos vuelos serán enviados "como estaba inicialmente previsto, mientras las discusiones continúan con las autoridades birmanas sobre la distribución del alimento transportado y que no ha podido ser distribuido por el PAM", sostuvo la portavoz Christiane Berthiuame.

Hace seis días que el devastador ciclón golpeó la ex Birmania, causó la muerte de al menos 100.000 personas y dejó un millón y medio de personas sin hogares, aunque las cifras oficiales mantienen el número de víctimas en 22.980 y más de 41.000 desaparecidos.

A pesar de la magnitud de la catástrofe, donde se calcula que la mitad de la población -unos 24 millones- sufren de alguna u otra forma los efectos del fenómeno, la Junta Militar quiere asumir sola el reparto de la ayuda para las víctimas y rechaza la presencia de los grupos de ayuda humanitaria.

La situación podría derivar en una crisis sin precedentes si se tiene en cuenta el tiempo transcurrido desde que el ciclón dejara a decenas de miles de personas sin hogar, expuestos a contraer enfermedades por falta de agua potable y seguridad sanitaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó en un comunicado que teme un "aumento de las enfermedades diarreicas y los casos de infecciones respiratorias agudas" en las regiones castigadas devastadas por el Nargis, difundió la agencia de noticias Ansa.

Según indicó la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), "el ciclón Nargis tuvo un poder más devastador que el tsunami de fines de 2004 en el sur de Asia, teniendo en cuenta las consecuencias económicas".

En este contexto, la ONU realizó un llamado para recolectar 187 millones de dólares en los próximos seis meses para financiar las ayudas a las personas afectadas.

Mientras, la comunidad internacional presiona a la Junta Militar birmana para que abra las puertas a una operación internacional de ayuda.

Alemania mostró su acuerdo con la propuesta de Francia de usar el Consejo de Seguridad de la ONU para poder asistir a la población birmana.

Estados Unidos, que impone sanciones económicas sobre Myanmar, gobernada por puño de hierro desde hace 46 años, espera todavía la aprobación de las autoridades de Myanmar para comenzar los vuelos militares de ayuda.

Pero, según un reporte de la televisión pública birmana, las autoridades birmanas aceptaron el envío de ayudas por parte de Washington a partir del lunes.

El reporte precisó que la embajada norteamericana en Myanmar entregó documentos al gobierno para el envío de ayudas en los próximos días y el plan fue aceptado por la Junta.

La información fue difundida al término de una reunión entre la funcionaria de la embajada norteamericana en Myanamr, Shari Villarosa, y el vicecanciller birmano, Kyaw Thu.

Por otra parte, las autoridades birmanas confirmaron la realización del referendo para la nueva constitución, previsto mañana con excepción de las zonas golpeadas por el ciclón, y exhortó a la población a respaldar su propuesta en un mensaje difundido por la televisión pública.

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