La OTAN pide medios adicionales para seguir con su misión en Libia “todo lo que sea necesario”
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Pero de momento ningún estado ha anunciado más contribuciones ni se ha mostrado dispuesto participar en los bombardeos más allá de los que ya lo hacen.
La titular española de Defensa, Carme Chacón, anunció en Bruselas que presentará el próximo viernes al Consejo de Ministros una "prórroga indefinida" de la contribución de España a las operaciones de la OTAN en Libia.
No obstante, la ampliación que estudiará el Gobierno será "con la misma contribución y el mismo formato", lo que significa que España seguirá sin participar en los bombardeos aéreos.
Alemania, que se abstuvo en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU que autorizó la intervención internacional en Libia para proteger a los civiles, mantiene su rechazo a participar militarmente en la operación de la OTAN en el país africano.
Por su parte, el Gobierno de centro-derecha sueco anunció hoy un acuerdo con las dos principales fuerzas de la oposición para prolongar la participación en la operación contra el régimen libio, pero sus cazabombarderos seguirán sin lanzar ataques.
Mientras, Noruega reducirá su papel en los bombardeos de la OTAN, según medios de comunicación de ese país.
En cualquier caso, los ministros de Defensa aliados coincidieron hoy en que "ha llegado el momento de planificar el día después del conflicto", que tendría que liderar la ONU y el Grupo de Contacto.
"Gadafi es historia. Ya no es una cuestión de si se va, sino cuándo se va. Podría tratarse de semanas, pero también podría ser mañana y, cuando se marche, la comunidad internacional tiene que estar preparada", subrayó Rasmussen.
La OTAN, dijo, ha "preparado el terreno para un acuerdo político".
"El reinado del terror de Gadafi está llegando a su fin y tenemos que estar preparados" y los países aliados no ven un papel de liderazgo para la OTAN una vez que acabe la crisis, explicó.
No obstante, la Alianza está dispuesta a asistir a otras organizaciones internacionales y regionales para garantizar un proceso progresivo, si hay una sólida base legal, apoyo regional y una necesidad demostrable para ello.
Pero Rasmussen insistió en que no habrá fuerzas de tierra de la OTAN en suelo libio.
"El clarísimo mensaje es que proseguiremos con nuestra misión conforme al mandato actual", enfatizó y añadió que, una vez que ésta se complete, otros deberían tomar el relevo, "notablemente la ONU. Por eso, por favor, asegúrense de que todos los planes apropiados y necesarios para esta situación estén hechos".
La experiencia demuestra que el Consejo de Seguridad de la ONU "podría necesitar algún tiempo" para aprobar una resolución que permitiera desplegar "cascos azules" en ese país, insistió Rasmussen para urgir a que avancen los preparativos.



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