Bagdad y Washington (ANSA, EFE, AFP) - La resistencia iraquí provocó ayer la muerte de al menos setenta personas como producto de sendos atentados en Bagdad y Baaquba, y de enfrentamientos en la localidad sunita de Ramadi. Los ataques terroristas, los más cruentos en seis meses, fueron reivindicados por el islamista radical jordano Abu Musab al-Zarqawi, de activa participación en el país árabe desde el derrocamiento de Saddam Hussein.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante un panorama que pareceincontrolable, el gobierno de George W. Bush asignará más de 3.500 millones de dólares, que originalmente fueron designados a la reconstrucción de Irak, a reforzar la seguridad. Esos fondos corresponden a los 18.400 millones de dólares que el Congreso autorizó el año pasado para la reconstrucción del país árabe en obras de agua potable, alcantarillados y electricidad. Parte de esa suma también será utilizada para aumentar la producción petrolera, indicaron fuentes de la Casa Blanca, aunque para los cambios de partidas se requiere la aprobación del Congreso.
Por su parte, el embajador de EE.UU. ante la ONU, John Danforth, demandó ante los miembros del Consejo de Seguridad que «la comunidad internacional aporte ayuda financiera y de tropas a Irak para proteger a los empleados de la misión de la ONU en el país».
Según el Ministerio de Salud iraquí, 47 personas murieron y 114 resultaron heridas en el atentado perpetrado hacia las 10 de la mañana en la entrada principal del cuartel general de la policía Al Karj, en la calle Haifa en Bagdad, muy cerca de comercios, como una cafetería repleta de gente en el momento de la explosión. La deflagración destruyó un total de quince comercios y siete vehículos. Tres personas perecieron en otros ataques en Bagdad y quince resultaron heridas, indicaron las autoridades. Además, un conductor suicida murió cuando hizo estallar el vehículo que conducía al paso de una caravana de camionetas con mercenarios. Tres horas después del atentado de Bagdad, un minibús de la policía fue atacado con armas automáticas en el centro de Baaquba, a 50 kilómetros al nordeste de la capital. Doce policías y su chofer, un civil, murieron, según el oficial de policía Mohamad Mabruk.
•Comunicados
El grupo Tawhid wal Yihad (Unificación y Guerra Santa) del jordano Al-Zarqawi, considerado por Estados Unidos su enemigo número uno en Irak, reivindicó los ataques en dos comunicados publicados en una página Web islamista. «Por la gracia de Dios, uno de los leones de nuestras brigadas de mártires fue capaz de sacudir un centro de policías voluntarios apóstatas», explicó el mensaje.
En Ramadi, al oeste de Bagdad, 10 personas murieron y otras 22 resultaron heridas en enfrentamientos entre insurgentes y soldados estadounidenses. Anoche proseguían los violentos enfrentamientos en el que es considerado un feudo de los partidarios del ex dictador Saddam Hussein.
Por otra parte, tres camioneros, dos de ellos turcos y el otro jordano fueron secuestrados en Tikrit y otro soldado estadounidense perdió la vida y cinco más resultaron heridos por disparos de un grupo de insurgentes en Mossul (norte).
La incertidumbre sobre la situación de los periodistas franceses secuestrados se agravó luego de que el Ejército Islámico en Irak, que reivindicó el rapto, denunció en un mensaje por Internet que «Francia se ha distinguido por su guerra contra el islam y los musulmanes y ha cometido carnicerías contra la nación» a lo largo de su historia.
El sabotaje de un oleoducto del norte de Irak obligó a interrumpir las exportaciones a través de la terminal turca de Ceyhán, mientras otro ataque reducía el abastecimiento eléctrico de Kirkuk y Baiji.
Dejá tu comentario