La solidaridad de la población de una pequeña isla mediterránea
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
Tan solo permanecieron algunos pasajeros que presentaban "condiciones particulares", como el español Vicente Salvador, su novia María Rosa y sus familiares y amigos, que tras el naufragio perdieron contacto con uno de los miembros del grupo de nueve personas con el que viajaban.
Salvador, de 20 años, lamentó el tiempo empleado por los trabajadores del crucero en empezar a evacuar a los pasajeros.
"En lugar de sacar las barcas de salvamento cuando lo dijimos, esperaron dos horas. La gente quería subirse a las barcas, pero no dejaban", afirmó Salvador.
Vicente Salvador y su novia, junto a otros familiares de ella, lograron subir a un bote salvavidas, que en un primer momento quedó atascado y necesitaron utilizar los remos para hacer palanca y poder empujar la embarcación al mar, en la que lograron alcanzar la isla de Giglio.
Sin embargo, el padre de su novia, su hermano y un amigo permanecieron en el crucero, donde "les trasladaron de un lado a otro", hasta que alcanzaron una de las partes de la embarcación que se encontraba más cercana al agua debido a la inclinación que presentaba el crucero, tras quedar encallado, y se lanzaron al mar.
Desde ese momento perdieron la pista de uno de ellos y no saben si llegó a tirarse al mar o si logró subir a otra embarcación.
Además de Vicente Salvador y su familia, otro grupo de cuatro músicos españoles fue trasladado hoy a la escuela de Santo Stefano.
Entre ellos Silvia Polenta, quien llevaba cerca de un año trabajando para la compañía de cruceros.
Polenta explicó que tras el accidente logró acceder a un bote salvavidas, mientras su marido quedó en la parte superior de la nave y fue rescatado por un helicóptero y posteriormente trasladado a un hospital militar.
La mujer, de 35 años, explicó que hasta pasado el mediodía de hoy no sabía dónde se encontraba su marido, mientras que otro de los músicos, Ángel Holgado, relató que había logrado alcanzar un bote, aunque cundía el "pánico" y la gente intentaba saltar sobre él, y al final decidió saltar al agua y llegar a la costa a nado.
A la espera de ser trasladados, todos ellos se encuentran en el gimnasio de la escuela secundaria de Santo Stefano, un recinto en el que en una de las esquinas se ha dispuesto una mesa en la que algunos voluntarios y responsables de los servicios de socorro ofrecen comida a los evacuados, a los que también se han proporcionado mantas y ropa de abrigo.




Dejá tu comentario