La violencia en Irak no da tregua: ayer más de 100 muertos en un ataque

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Bagdad, (Reuters) - Un enorme camión bomba dejó ayer más de 100 muertos y 250 heridos en un abarrotado mercado en el norte de Irak, en uno de los ataques más sangrientos llevados a cabo este año en el país, informaron la policía y funcionarios locales.

El coronel Abbas Mohammed Amin, jefe de policía en Tuz Khurmato, dijo que teme que la cifra de muertos podría aumentar después que la bomba destruyó decenas de tiendas y pequeñas casas.

"Aún hay cuerpos bajo los escombros. Estamos intentando desenterrarlos", declaró Amin a Reuters, dejando la cifra de muertos en más de 100 personas. El alcalde de la ciudad, Mohammed Rasheed, dijo que 115 personas habían muertos y 60 casas y tiendas habían quedado destruidas.

Ambulancias y automóviles civiles llevaban a los heridos a los hospitales, que luchaban para tratar de hacer frente a la avalancha de víctimas.

La explosión en la ciudad de mayoría chiíta es un golpe al plan de seguridad impulsado por Estados Unidos en Irak y dejó en claro una vez más la habilidad de los militantes de organizar ataques a gran escala pese al arribo de casi 30.000 soldados estadounidenses adicionales.

Decenas de miles de soldados iraquíes y estadounidenses han estado en Bagdad y sus cercanías en una ofensiva que apunta parcialmente a las fábricas de coches bomba que los comandantes militares dicen son controlados por el grupo islámico sunita Al Qaeda.

Esas operaciones han empujado a varios militantes fuera de la capital, donde la presencia de tropas no es tan fuerte.

Funcionarios estadounidenses responsabilizan de la mayoría de los coches bomba a Al Qaeda, a quienes culpan de intentar desencadenar una guerra civil abierta entre la mayoría chiíta y la minoría sunita.

  • Violencia sin fin

    El camión bomba detonó cuando muchas personas en Tuz Khurmato se encontraban comprando.

    Jasim Ali, de 30 años, dijo que buscó frenéticamente a su esposa cuando escuchó el eco de la explosión a través de la ciudad.

    "Corrí al mercado y vi autos quemados con gente muerta y herida por todas partes. Grite hasta que encontré a mi esposa. Ella estaba herida en la cabeza y en la mano", declaró Ali, con sus ropas cubiertas con la sangre de su mujer.

    En otros hechos de violencia, el Ejército de Estados Unidos dijo que ocho soldados habían muerto en los últimos dos días en Irak.

    Un soldado británico también murió en la ciudad de Basora, en el sur del país, durante incursiones que un portavoz militar describió como la mayor operación de las fuerzas de su país en Irak este año.

    El aumento de bajas estadounidenses ha puesto al presidente George W. Bush bajo creciente presión de los demócratas y de figuras de alto rango del Partido Republicano para que demuestre que su estrategia para la guerra está funcionando, tras ordenar el envío de 28.000 soldados adicionales a Irak.

    En la actualidad hay 157.000 efectivos militares estadounidenses en Irak.

    Entre abril y junio se dio el período más letal para las tropas estadounidenses en Irak desde la invasión de marzo del 2003.

    En lo que va de julio murieron 22 soldados estadounidenses, la mitad de ellos en Bagdad.
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