2 de mayo 2005 - 00:00

Laura Bush dijo ser un "ama de casa desesperada"

George Bush fue objeto de las ironías de su esposa Laura.
George Bush fue objeto de las ironías de su esposa Laura.
Washington (EFE, ANSA) -Laura Bush se convirtió en la estrella indiscutible de la benéfica Cena Anual de Corresponsales ante la Casa Blanca cuando, en una puesta en escena impecable, le robó el podio a su marido, el presidente George W. Bush.

El mandatario acababa de empezar a hablar el sábado por la noche ante el selecto -y crítico- auditorio cuando se vio suavemente interrumpido por Laura que, a su lado, le dijo moviendo la cabeza: «No, ese viejo chiste otra vez, no...»

Entre las casi 3.000 personas que se convirtieron en el auditorio de Laura se encontraban, además del vicepresidente, Richard Cheney, buena parte de los miembros del gobierno, como Donald Rumsfeld y Condoleezza Rice, además de lo más florido del periodismo de EE.UU. y actores como Richard Gere o Jane Fonda. Laura, vestida con una matizada gasa verde manzana, se adueñó del podio y, ante el evidente regocijo del público, se explicó así: «Miren, llevo años asistiendo a estas cenas sentadita y callada. Hoy, para variar, voy a decir algunas cosas».

Durante más de diez minutos, Laura, que tiene una manifiesta habilidad para hablar en público, ironizó sobre su marido, sobre la familia Bush y hasta se permitió comparar a su suegra, la ex primera dama Barbara, con Don Corleone, el protagonista de «El Padrino».

Laura explicó que Barbara, con la que mantiene una excelente relación, parece una abuela afable y cariñosa, «pero no se puede decir que sea una de esas personas que no se involucran en la vida de sus hijos y, créanme, se parece a Don Corleone».

• Intimidad

Luego bromeó con casi todas las limitaciones y gustos públicos de su esposo -«yo sí puedo pronunciar 'nuclear'», dijo- y remató con una intimidad: «Le dije el otro día: 'George, si quieres verdaderamente poner fin a la tiranía en el mundo, tienes que tratar de estar más tiempo despierto a la noche. A las 9 Mister Excitación ya está bajo las sábanas... y a mí no me queda otro remedio que mirar telenovelas como 'Amas de casa desesperadas'», afirmó Laura.

La serie a la que se refirió, «Desperate Housewives», en su título original, es un absoluto éxito televisivo del país, que cuenta la historia de cinco mujeres de un barrio acomodado.
«La miramos junto a Lynne, la esposa de Dick Cheney.

Señoras y señores, yo también soy un ama de casa desesperada»,
exclamó, entre risas y aplausos de los inesperados testigos de sus confesiones.

La intervención de la primera dama, acompañada de las carcajadas de los asistentes, tuvo uno de sus momentos álgidos cuando aseguró que, realmente, no sabe bien cómo consiguió conocer a George, ya que «yo era una bibliotecaria que pasaba doce horas diarias en la Biblioteca»... un lugar que George, claramente, no frecuentó nunca.

Bromeó con el gusto de su esposo por el rancho que tienen en Texas donde, al principio «quiso ordeñar a un caballo» y donde, aún ahora, «cree que todo se arregla con la motosierra».

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