Leales a Evo presionan por referendo

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Caracollo, Bolivia (EFE, AFP) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, encabezó ayer una multitudinaria marcha hacia La Paz organizada por grupos afines a su gobierno para exigir al Congreso que convoque al referendo que necesita el proyecto de Constitución oficialista para ser aprobado.

En la localidad de Caracollo, en el departamento andino de Oruro, a casi 200 kilómetros de La Paz, Morales participó en la marcha durante algunos kilómetros, seguido de miles de sindicalistas y campesinos que pretenden llegar caminando en una semana a La Paz.

Morales aseguró que se trata de «una marcha pacífica, no de presión» con la que buscan «hacer entender» al Congreso «para que rápidamente pueda aprobar la ley» de convocatoria de la consulta que necesita el proyecto de carta magna para ser aprobado.

En el referendo se consultarásobre la extensión mínima por la que un latifundio improductivo puede ser expropiado-(5.000 o 10.000 hectáreas),asunto que no concitó acuerdos en la Constituyente. Asimismo, se preguntará a los bolivianos por la totalidad del texto, integrado por 411 artículos.

El proyecto de carta magna, aprobado en noviembre pasado en Oruro en una sesión de la Asamblea Constituyente a la que prácticamente sólo asistieron oficialistas y sus aliados, es rechazado de plano por la oposición. La ley de convocatoria requiere dos tercios del Congreso, un número de votos que no reúne el Movimiento al Socialismo (MAS).

  • Objeciones

    La semana pasada se inició un proceso negociador en el Parlamento con el que el MAS pretende que la convocatoria de la consulta sea apoyada por la oposición, que, sin embargo, ya ha presentado al menos once objeciones al proyecto constitucional. Entre los puntos que más separan a la oposición del oficialismo están la posibilidad de reelección del presidente, la reforma agraria y el modelo de descentralización autonómica.

    El texto quedó aprobado por la Asamblea Constituyente el año pasado y hasta ahora el gobierno lo consideraba « cerrado» y alegaba que no se modificaba, pero tras el diálogo en Cochabamba accedió, en aras a un posible consenso, a introducir algunas variaciones. Los organizadores anunciaron que cuando lleguen a La Paz instalarán una «vigilia» y no un «cerco» contra el Congreso como el que ya dispusieron el pasado 28 de febrero, cuando el oficialismo convocó al referendo en una polémica sesión en la que se llegó a impedir la entrada de legisladores opositores.

    En ese entonces, la Corte Nacional Electoral (CNE) se negó a llevar adelante la consulta con el argumento de que la convocatoria no respetaba los plazos mínimos legales para organizarla, y adoptó la misma decisión meses después cuando Morales las fijó por la vía de un «decreto supremo».
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