Liberaron a 31 rehenes pero quedan más de 300
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Los niños menores de dos años, junto a sus madres, fueron liberados ayer por los terroristas chechenos que ocupan una escuela de Osetia del Norte. Los rostros de los ex cautivos revelaron la tremenda angustia que impera en el edificio.
«Han dejado salir del colegio sólo a las mamás con niños menores de dos años», dijo una de las mujeres liberadas a la cadena de televisión rusa NTV. De las negociaciones para la liberación de este grupo participó Ruslan Auhsev, ex presidente de Ingushetia y uno de los políticos de mayor prestigio en el Cáucaso Norte, junto con el pediatra Lev Roshal.
Valery Andreyev, jefe del servicio ruso de seguridad FSB (ex KGB) en Osetia del Norte, reafirmó: «No se piensa por el momento en el uso de la fuerza. Habrá un largo y tenso proceso de negociación».
Los captores, algunos de los cuales tienen explosivos adosados al cuerpo, buscan la liberación de combatientes capturados por las autoridades en junio en la región vecina de Ingushetia.
Con gran angustia, decenas de familiares continuaban una vigilia cerca de la escuela, y rogaron a las autoridades que no permitan que las fuerzas de seguridad irrumpan por la fuerza poniendo en riesgo a sus seres queridos.
El pedido de los familiares de los secuestrados fue unánime: «Las demandas (de los secuestradores) deben cumplirse a pie juntillas, sea lo que sea lo que quieren. Si quieren salir de aquí, deberían darles una vía de salida», clamó Soslan Paguyev, cuya hija y algunos de sus amigos están entre los retenidos. Hubo momentos de fuerte tensión al escucharse varias explosiones en el edificio, que hicieron pensar en el estallido de bombas, pero agentes rusos indicaron que se trató de disparos dirigidos quizá contra alguien que intentó acercarse al lugar.


