7 de diciembre 2006 - 00:00

Llaman a dividir Bolivia "a tiros"

Santa Cruz (AFP) - El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Percy Fernández, esbozó una idea que parece hacerse carne entre algunos dirigentes de esta región, la más pujante del país: establecer la República Oriental de Bolivia en un escenario de confrontación, «a tiros, porque esto es a la mala».

Fernández, dos veces alcalde de esta próspera ciudad, plantea una fórmula de pacificación del país, sumida en una fuerte confrontación entre el gobierno y algunas regiones: la formación de una nación oriental y otra andina.

No serían dos países separados, según su propuesta, sino más bien dos territorios con fuerte autonomía cada uno de ellos. Claro y tajante, el ex congresista del liberal Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el partido que encabezó en 1952 una revolución y tres décadas más tarde abrió las puertas al modelo de libre mercado, dijo que su plan se logrará «a tiros, porque esto es a la mala».

«Nos vamos a tener que enfrentar a la nación del Occidente, que es lo que ( actualmente) está pasando; ellos tienen el Poder Ejecutivo, el ejército, la policía, tienen los instrumentos, la plata...», dijo.

Bolivia se encuentra sometida a fuertes tensiones en los últimos días: un grupo de gobernadores, dirigentes cívicos y políticos están en huelga de hambre hasta que el gobierno revierta un sistema de votación en la Asamblea Constituyente que permite al oficialismo actuar sin contrapesos, ignorando a la legalidad.

Según la percepción de las autoridades locales, la mayoría en huelga de hambre contra Morales, el tema de los dos tercios de los votos como criterio para aprobar una nueva Constitución en la Asamblea (que es el pedido opositor) fue superado para dar lugar a otras luchas, como la autonomía regional.

«La gente comienza a gritar libertad, a gritar democracia, autonomía, y el gobierno se empeña por ir por una vía totalitaria, no democrática, agresiva, al mejor estilo fascistoide de las dictaduras (militares) de otros tiempos», afirmó Germán Antelo, líder de la principal organización civil de Santa Cruz, quien se sumó a la huelga de hambre.

En un estilo más desenfadado y directo, Fernández propone «una nación oriental y que nosotros nos dediquemos a hacer que esta nación sea justa, correcta y productiva».

Su planteamiento emerge porque «al mío, a mi país, no lo entiendo, ni lo amo. Soy boliviano, pero lo que amo es esta tierra de acá, y estoy proponiendo eso: dos Bolivias, unidas pero separadas, la del Oriente y la del Occidente».

  • Regiones comprendidas

    La idea de Fernández no es descabellada para algunos dirigentes civiles que, sin embargo, prefieren no comprometerse con ella.

    La hipotética nación del Oriente comprendería además a las regiones agropecuarias de Beni y Pando y la sureña Tarija, donde se concentra el grueso de la riqueza hidrocarburífera del país.

    La de Occidente estaría conformada por las andinas La Paz, Oruro, Chuquisaca, Cochabamba y Potosí. Fernández se cuida de hablar de separatismo y de independencia regional, porque ésta llegará «el día del arquero, cuando nos separemos las dos naciones. Tenemos que convivir (pero) de hecho estamos conviviendo dos naciones diferentes».

  • La polémica también fue discutida desde otro frente. Un comunicado de los pueblos indígenas del Oriente, Chaco y Amazonia, donde se concentran los guarayos, guaraníes y chiquitanos, consideró que «ha llegado el momento de llevar adelante el proceso de separación de la Bolivia andina para dar lugar al nacimiento de una Patria Nueva», con democracia y autonomía regional.

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