5 de marzo 2009 - 12:21

Los funcionarios cubanos removidos admiten errores en su carta de renuncia

Dos prominentes funcionarios cubanos que fueron destituidos reconocieron que cometieron errores en su gestión y asumieron públicamente la responsabilidad por ellos en sus respectivas cartas de renuncia, publicadas el jueves en la prensa oficial de Cuba.

El ex canciller Felipe Pérez Roque y el ex vicepresidente Carlos Lage fueron removidos el martes de sus puestos como parte de una reestructuración del gabinete del presidente Raúl Castro.

El convaleciente ex presidente cubano Fidel Castro, de quien ambos fueron estrechos colaboradores, dijo que la ambición llevó a ambos funcionarios a un papel "indigno", aunque no aclaró a qué se refería.

"Reconozco los errores cometidos y asumo la responsabilidad", dijo Lage, hasta esta semana uno de los hombres más influyentes de Cuba, en su carta de renuncia publicada por Granma, el diario del gobernante Partido Comunista.

Lage, un médico de profesión de 57 años, renunció al cargo de vicepresidente del Consejo de Estado, miembro del Buró Político y el Comité Central del Partido Comunista, así como a su asiento de diputado en el Parlamento.

Pérez Roque asumió igualmente que cometió errores, pero no dio más detalles sobre los mismos. También renunció a sus puestos en el Consejo de Estado, el Comité Central y el Parlamento.

"Continuaré defendiendo, con lealtad y modestia, a la Revolución con cuyos principios e ideales estoy y estaré siempre plenamente comprometido", expresó el ex canciller de 43 años.

Lage, considerado por muchos el cerebro de las tímidas reformas económicas de la década de 1990, dijo que continuará sirviendo a la revolución desde su "nuevo puesto de trabajo", sin aclarar cuál sería.

Ambas cartas, dirigidas al presidente Raúl Castro, tienen fecha del martes 3 de marzo y en las copias reproducidas en la prensa estatal aparecen sus firmas.

Fueron los primeros pronunciamientos de los funcionarios sobre sus destituciones.

Lage y Pérez Roque, dos de las figuras más conocidas del Gobierno cubano, eran considerados por algunos analistas como posibles sucesores de los hermanos Castro.

Fidel Castro, del que ambos fueron secretarios en el inicio de sus carreras políticas, los acusó esta semana en un artículo de tener "ambiciones", haber caído en una conducta "indigna" y haberle creado ilusiones al "enemigo externo".

No está claro qué futuro espera a ambos ex dirigentes, los funcionarios de mayor perfil entre una decena de ministros que fueron sustituidos esta semana por Raúl Castro.

Muchos cubanos todavía no entienden qué ocurrió.

"Había algo más de este nuevo episodio de Lage y Pérez Roque. Mucha indisciplina y también corrupción", dijo Carmelo Martínez, un jubilado que leía el diario Granma en el centro de La Habana.

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