Washington (ANSA, AFP, EFE) - Representantes del Ayuntamiento de Nueva York y el sindicato de los trabajadores de la mayor red de transporte público urbano de Estados Unidos negociaban, al cierre de esta edición, para intentar un acuerdo que evite a partir de hoy la primera huelga del transporte público en esa ciudad en casi 20 años.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Nueva York puede quedar virtualmente paralizada si es que los sindicatos no llegan a un acuerdo con el municipio. En el centro de la disputa, está el pedido de los sindicatos para un aumento salarial de 6% en el transcurso de los próximos tres años.
El contrato de los trabajadores de la Metropolitan Transit Authority (MTA), que tiene su cabecera en la comuna de Nueva York, termina el primer minuto de hoy. Pero los sindicatos indicaron anoche, en privado, la posibilidad de que las tratativas se prolonguen también durante la jornada, sin que la huelga se realice automáticamente un minuto después de la media-noche de ayer.
En el intento de evitar una interrupción de un sistema de metro y autobús que transporta siete millones de pasajeros cada día, los negociadores para los más de 34.000 inscriptos en el sindicato y en la MTA no se apartan ni un minuto de la mesa de tratativas.
La huelga provocaría un daño enorme en la economía de la metrópoli, que desde el atentado del 11 de setiembre de 2001 ya navega en aguas turbias: entre los días de trabajo perdido, las compras de Navidad no efectuados y el bloqueo del turismo se calcula que se perderían uno 350 millones de dólares al día.
Las negociaciones entre el municipio y los delegados de los trabajadores aún parecen lejanas. Entre el sábado y ayer ambas partes no alcanzaron ponerse de acuerdo sobre la valuación del desarrollo de los acuerdos.
• Progresos
Para la MTA, las negociaciones están por la mitad, en cuanto a que las dos partes consiguieron progresos sobre el frente de los permisos por enfermedad, procedimientos disciplinarios y cuestiones «económicas».
La última vez que Nueva York vivió una huelga de transporte público fue en 1980: 11 días de parálisis ciudadana que provocaron pérdidas por cientos de millones de dólares. En ese entonces el sindicato aceptó pagar el precio del paro: fue multado por un millón de dólares y sus afiliados sufrieron el descuento de dos días de sueldo por cada día de paralización de actividades.
En tanto, para el sindicato, que acusa a la otra parte de seguir en el punto de partida, se cerró la negociación porque se rechazan los pedidos de aumentos salariales.
El sindicato presentó un recurso contra el mandato presentado el viernes por la Corte Suprema del estado de Nueva York, que invocó la Taylor Law, ley que prohíbe huelgas por parte de los trabajadores públicos, aprobada en los años '60, seguido de una devastadora huelga de los medios públicos. En la apelación el abogado del sindicato Arthur Schwartz contestó al mandato en términos constitucionales y afirmó que esto presenta una violación del derecho a la libertad de expresión.
Dejá tu comentario