Los aviones y helicópteros hidrantes debieron suspender los vuelos hasta el amanecer, y en la zona cercana a la ciudad de Zacharo, una de las más perjudicadas, el Ejército levantó unas 50 tiendas de campaña para dar asilo a algunos de los miles de evacuados, a quienes se les suministraron agua y alimentos, informó la agencia Dpa.
Debido a la cifra de 51 muertos, que según los medios locales podría aumentar, el gobierno griego declaró el estado de emergencia en todo el país y decretó tres días de luto nacional.
Ayer la prensa indicó que un nuevo incendio se produjo a unos 20 kilómetros al noroeste del centro de Atenas y que las llamas se están extendiendo con rapidez, a causa del fuerte viento en la zona.
La autopista que va desde la capital griega hacia el aeropuerto, de acuerdo a lo reproducido por la agencia Ansa de distintos medios griegos, fue momentáneamente cerrada al tránsito y también fue evacuado un monasterio.
Los bomberos, con unas veinte autobombas y con el apoyo de un helicóptero trabajaban para controlar el fuego.
Dejá tu comentario