Los principales líderes del mundo asistieron a la fiesta
-
La UE entregará 16.400 millones de euros a Hungría "para reactivar la economía"
-
Trump define si extiende la tregua con Irán y exige la reapertura total de Ormuz
La canciller alemana Angela Merkel.
Mientras Merkel abogaba por un nuevo "orden mundial" multipolar para resolver los problemas actuales como el terrorismo, invitando a Estados Unidos a ceder terreno a las organizaciones internacionales, Clinton llamaba a hacer nuevos esfuerzos para "derribar los muros" de la intolerancia religiosa.
Sarkozy urgió a "abatir los muros que en el mundo dividen aún ciudades, territorios, pueblos" y Brown pidió "el fin de la proliferación nuclear, de la pobreza extrema y de la catástrofe climática, gracias a la fuerza de los pueblos unidos en un esfuerzo común".
Medvedev también hizo un llamamiento a "responder juntos a las amenazas actuales, a cerrar filas contra el terrorismo, a superar juntos la crisis que nos afecta".
Aclamada por alemanes y turistas extranjeros, Merkel cruzó otro lugar simbólico del Muro, el puente de la Bornholmer Strasse, uno de los primeros pasos fronterizos abiertos la noche del 9 de noviembre de 1989, en compañía de Walesa y del último dirigente soviético, Mijail Gorbachov.
Merkel saludó "el increíble compromiso" del sindicato polaco Solidaridad, que fue el primero en desafiar el yugo comunista en 1980, y agradeció "de todo corazón" a Gorbachov que hubiera "dejado que las cosas pasaran, con valentía" en 1989, sin reprimir al pueblo de la República Democrática de Alemania (RDA), ni los movimientos reformistas en otros lugares.



