9 de noviembre 2009 - 19:04

Los principales líderes del mundo asistieron a la fiesta

La canciller alemana Angela Merkel.
La canciller alemana Angela Merkel.
Más de 100.000 personas celebraron con alborozo este lunes en Berlín los 20 años de la caída del Muro junto con los principales líderes mundiales, que transmitieron un mensaje de unidad, apostando por un nuevo impulso diplomático en nombre de la paz.

"Es un día de fiesta, no sólo para Alemania, sino para toda Europa", afirmó la canciller Angela Merkel veinte años después de la caída del Telón de Acero, que puso fin a la Guerra fría y permitió la reunificación de Alemania y de Europa.

Bajo paraguas blancos, Merkel cruzó simbólicamente de Este a Oeste la Puerta de Brandeburgo, por donde pasaba el "Muro de la Vergüenza", en compañía, entre otros, del presidente francés y del ruso, Nicolas Sarkozy y Dimitri Medvedev, de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton y del primer ministro británico, Gordon Brown.

Estaban representados unos treinta países, empezando por las antiguas potencias que ocuparon Alemania después de 1945: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña y Francia.

El presidente estadounidense Barack Obama sorprendió con un mensaje grabado en vídeo.

"Pocos de nosotros habrían podido predecir que un día la Alemania unida estaría dirigida por una mujer venida de Brandeburgo (ex RDA) o que su aliado estadounidense estaría dirigido por un hombre de origen africano, pero el destino humano es lo que los hombres hacen", declaró Obama.

Mientras Merkel abogaba por un nuevo "orden mundial" multipolar para resolver los problemas actuales como el terrorismo, invitando a Estados Unidos a ceder terreno a las organizaciones internacionales, Clinton llamaba a hacer nuevos esfuerzos para "derribar los muros" de la intolerancia religiosa.

Sarkozy urgió a "abatir los muros que en el mundo dividen aún ciudades, territorios, pueblos" y Brown pidió "el fin de la proliferación nuclear, de la pobreza extrema y de la catástrofe climática, gracias a la fuerza de los pueblos unidos en un esfuerzo común".

Medvedev también hizo un llamamiento a "responder juntos a las amenazas actuales, a cerrar filas contra el terrorismo, a superar juntos la crisis que nos afecta".

Aclamada por alemanes y turistas extranjeros, Merkel cruzó otro lugar simbólico del Muro, el puente de la Bornholmer Strasse, uno de los primeros pasos fronterizos abiertos la noche del 9 de noviembre de 1989, en compañía de Walesa y del último dirigente soviético, Mijail Gorbachov.

Merkel saludó "el increíble compromiso" del sindicato polaco Solidaridad, que fue el primero en desafiar el yugo comunista en 1980, y agradeció "de todo corazón" a Gorbachov que hubiera "dejado que las cosas pasaran, con valentía" en 1989, sin reprimir al pueblo de la República Democrática de Alemania (RDA), ni los movimientos reformistas en otros lugares.

Dejá tu comentario

Te puede interesar