Lufthansa no informó sobre los trastornos psíquicos de Lubitz
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Andreas Lubitz está sospechado de estrellar un avión en Francia causando la muerte de 150 personas.
Desde 2009, momento en que reanudó su formación como piloto tras un tratamiento de varios meses contra la depresión, Lubitz pasó seis revisiones, en las que se certificó que era apto para pilotar.
Otro dominical, el del popular diario "Bild", informa hoy de que la mayoría de pilotos que sufren depresión lo ocultan y hace referencia a un informe del director del departamento médico de la Organización Civil Internacional de la Aviación (ICAO, en inglés), Anthony Evans.
Ese estudio, de noviembre de 2013, reflejaba la existencia de serios déficit en el seguimiento de la salud mental de los pilotos.
Aproximadamente un 60 % de los pilotos que sufren algún tipo de depresión deciden volar sin comunicarlo, concluyó el estudio, basado en 1.200 casos de profesionales del sector con ese diagnóstico.
Un 15 % de ellos decide tratarse en secreto, con medicamentos que consiguen por sus propios medios, y apenas un 25 % declara a su empleador que sigue esas terapias.
El estudio es fruto de una larga observación, con datos recabados entre 1997 y 2001, según ese medio, que recuerda la enorme presión a que están sometidos los pilotos y el hecho de que un diagnóstico de depresión implica su retirada del servicio.
La Fiscalía de Düsseldorf, que investiga el caso, reveló que Lubitz había recibido, antes de obtener su licencia como piloto, tratamiento por "tendencias suicidas".
Al registrar sus viviendas -la suya propia, en Düsseldorf, y la de sus padres, en la población de Montabaur (oeste de Alemania)-, se descubrió que estaba en tratamiento y que además tenía una baja médica para el día de la catástrofe, que ocultó a Germanwings.
Según la investigación en curso, Lubitz había estado buscando en internet métodos para suicidarse hasta la víspera de la catástrofe, que presuntamente provocó de forma deliberada tras quedarse solo en la cabina de vuelo, aprovechando una ausencia del capitán e impedir luego que este volviera a entrar bloqueando la puerta.
Tras quedarse solo, Lubitz accionó al piloto automático para iniciar el descenso y posteriormente lo modificó con el fin de incrementar la velocidad hasta estrellarse.
"Bild" revela, asimismo, que el copiloto se había registrado para hacer sus búsquedas en internet con el nombre de usuario "Skydevil" -"Diablo del cielo"-




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