El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, admitió que todavía no pudo realizar las grandes transformaciones que defendió históricamente la izquierda brasileña, aunque justificó tal déficit en que en 2002 "no hicimos la revolución sino que apenas ganamos una elección".
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"En 2002 no hicimos una revolución en Brasil, apenas ganamos una elección, extremadamente eficaz desde el punto de vista del elector pero apretada desde el punto de vista del Congreso", afirmó Lula da Silva.
En oportunidad de inaugurar anoche en Brasilia el congreso del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), su aliado en el gobierno, Lula da Silva reconoció que aún están "lejos de construir el sueño que acariciamos durante décadas".
Según el presidente, aún no pudo impulsar las grandes transformaciones defendidas por la izquierda brasileña porque el país tiene un régimen presidencialista, con una Constitución parlamentarista, y porque no tiene mayoría en el Congreso. En otro orden, el mandatario anunció que en breve convocará a una reunión con los aliados de su Partido de los Trabajadores (PT) para decidir si disputará la reelección en los comicios presidenciales de octubre de 2006.
"Ningún discurso o amenaza de los conservadores me hará decidir eso", dijo Lula da Silva, quien subrayó que sólo tendrá en cuenta su conciencia y a los "compañeros" para evaluar su futuro político.
"No voy a ser candidato porque quiera, sino porque alguien tiene que querer", agregó, e ironizó sobre las especulaciones de la prensa de que ya decidió presentarse. "No se lo dije ni a mi mujer, Marisa", afirmó.
El presidente agradeció especialmente la "lealtad" de los comunistas ante la crisis que atraviesan su gobierno y el PT, golpeados por duras acusaciones de corrupción.
"Es duro ser compañero en los momentos adversos", agradeció Lula da Silva al diputado Renato Rabelo, titular del PCdoB. El presidente defendió nuevamente la política de alianzas con partidos de distintos signos ideológicos realizada por el PT que, según los sectores petistas más radicalizados, fue responsable de las prácticas corruptas y la financiación ilegal de campañas.
"Yo aprendí como Joao Amazonas (fundador del PCdoB, muerto en 2002), que en política uno no realiza el deseo que tiene, sino lo que es posible", dijo Lula da Silva.
"Es mucho más fácil ser oposición que gobierno, porque en el poder no se puede decir: yo pienso, yo creo, o me parece. O se hace, o no se hace", agregó finalmente el mandatario brasileño.
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