Brasilia (ANSA) - Luiz Inácio Lula Da Silva sigue lanzando iniciativas para modernizar Brasil, aunque eso le imponga enfrentarse a sectores poderosos de su Partido de los Trabajadores. La última iniciativa partió de su ministro de Educación, Cristovam Buarque, quien dio su apoyo a un proyecto de ley que debate actualmente el Congreso y que prevé que los estudiantes de universidades públicas paguen cuotas mensuales.
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El tema ha sido siempre un tabú para el PT y para los influyentes sindicatos docentes de la Confederación Unica de los Trabajadores (CUT). Pero Buarque es conocido como uno de los miembros más lúcidos y moderados del PT y necesita aliviar el presupuesto de su cartera a fin de redireccionar recursos para cumplir con un objetivo complicado que se ha propuesto para su gestión:acabar con el analfabetismo adulto.
«Es un mecanismo más para la recaudación de fondos para las universidades públicas», dijo Buarque, ex rector de la Universidad de Brasilia.
• Defensa
Buarque defendió la universidad gratuita, bandera histórica del PT, pero agregó que «los segmentos de clase media y alta deberían dar alguna contribución al sistema de educación público».
El 90 por ciento del presupuesto del Ministerio de Educación se destina a las educación superior. El resto va a los otros niveles, que reciben también aportes de la iniciativa privada y de los Estados y municipios.
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