Brasilia (AFP, ANSA, diarios locales) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer que el escándalo de financiación ilegal de su Partido de los Trabajadores (PT) fue «una puñalada en la espalda».
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«Todo el episodio fue una puñalada en mi espalda», dijo Lula, líder histórico del izquierdista PT que fundó en 1980, en una entrevista con la televisora Globo que será difundida íntegramente la noche del domingo. El mandatario no mencionó quién lo habría traicionado, según las agencias on line «Globo» y «Estado», que anticiparon parte de la entrevista. Las declaraciones parecen un intento de despegarse del caso para, luego, formalizar su candidatura a la reelección.
Lula defendió nuevamente al ex jefe de Gabinete José Dirceu, el funcionario más importante de su gobierno y ex presidente del PT, quien dimitió en junio tras desatarse los escándalos, y quien fue destituido como diputado por el Congreso por quiebra del honor parlamentario. «Hasta el momento no aparecieron pruebas contra Dirceu», aseguró.
Dirceu fue acusado de organizar un sistema de financiación ilegal del PT para costear campañas electorales. El Congreso también investiga si ese dinero fue usado para sobornar legisladores para que apoyasen al gobierno.
Las investigaciones están en curso y generaron una grave crisis política que provocó una fuerte caída de la popularidad del presidente Lula y comprometió sus posibilidades de ganar la reelección en 2006.
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