Lula empieza a perder respaldo de su partido
La ampliación de las denuncias de corrupción en el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva abrió un proceso de ruptura en la fuerza oficialista de Brasil. Hoy anunciará su salida el ministro Buarque, un intelectual de predicamento en el PT. Podrían seguir muchos otros. Sectores de izquierda y hasta moderados reclaman renuncias de dirigentes que militan bajo la órbita del aún influyente José Dirceu. En los últimos días, la figura de Lula fue rozada por el escándalo. Se habla de desbande e «impeachment». Aunque menguada, la performance de la economía es lo que sostiene al mandatario brasileño.
-
Vance viaja a Pakistán para liderar un diálogo clave con Irán en medio de la tregua
-
Las mejores imágenes de la Luna obtenidas por Artemis 2
Luiz Inácio Lula da Silva asistió ayer, en Recife, al funeral de Miguel Arraes, líder histórico del Partido Socialista Brasileño. El mandatario fue aplaudido por los asistentes, mientras que otros opositores fueron abucheados.
«En el poder, el PT procuró hacer la política que otros hacían. No teníamos el derecho de hacer eso», dijo Jorge Viana, gobernador de Acre. «Hay una lucha sorda en el partido. Eso es inaceptable. No se puede aceptar que nadie haya sido castigado aún», dijo Viana al diario «O Globo» y exigió que los involucrados, entre ellos Dirceu, den explicaciones.
Dirceu está en la mira por ser desde los '90 el principal operador político de Lula y del partido. Aisló a las corrientes internas que se oponían a moderar el discurso del PT y es el arquitecto de las alianzas que en 2002 permitieron conquistar el poder.
Según analistas políticos, fue decisivo para que la semana pasada la dirección del PT no sancionase a los dirigentes involucrados en el escándalo.
• Arrogancia
Para explicar la crisis, Tarso Genro, presidenteinterino del PT, dijo que, desde que llegó al poder, el partido tuvo «un comportamiento arrogante» y se convirtió «prácticamente en una extensión del gobierno». Genro dijo que las disculpas de Lula fueron «insuficientes» y espera un pronunciamiento más claro del presidente.
Sin embargo, nadie duda de la fidelidad de Genro hacia Lula.
La nueva presidencia del PT será escogida el mes próximo, y Genro, ex ministro de Educación de Lula, es uno de los candidatos. El Campo Mayoritario, la fracción que controla 60% del partido e integran todos los dirigentes salpicados, postuló a la presidencia a Genro, quien se dijo decidido a aplicar severas sanciones, pero no concretó.
Una veintena de legisladores decidió inmediatamente apartarse de la dirección del partido la semana pasada, cuando el caso rozó a Lula. Las prácticas denunciadas «traicionan la esperanza de más de 52 millones de votos concedidos en 2002, frustran e impiden la realización de los verdaderos compromisos históricamente asumidos por el PT», dijeron en una nota.
El senador Cristovam Buarque, ex ministro de Educación del gobierno de Lula, anticipó ayer que hoy anunciará su salida del PT.




Dejá tu comentario